Aprendizaje esperado: Participa en acciones para promover y defender activamente el respeto a la libertad en el espacio escolar.

Énfasis: Desarrollar ejercicios para que los estudiantes hagan juicios y clarifiquen su postura sobre su participación activa en la construcción de la convivencia escolar en los contextos actuales.

¿Qué vamos aprender?

El propósito de la sesión es desarrollar ejercicios para que hagas juicios y clarifiques tu postura sobre tu participación activa en la construcción de la convivencia escolar.

Es importante participar en las actividades de la sesión; para ello, recuerda tener un cuaderno, lápiz o bolígrafo a la mano, además del libro de texto de Formación Cívica y Ética. Así podrás anotar las ideas principales, preguntas y reflexiones que te surjan.

Durante la sesión se hablará sobre situaciones en las que la convivencia escolar puede mejorar, poniendo énfasis en el contexto actual.

Se trata de un tema importante, pero antes de avanzar se te propone que trates de aclarar qué significa la convivencia.

Convivir implica vivir en compañía de otras personas, con los límites generales que se acuerdan y se requieren para relacionarse en sociedad, para así poder interactuar de manera armónica.

Se te sugiere que, en casa, pienses cómo era tu vida diaria antes y cómo ha sido ahora, durante la pandemia. Imagina diferentes espacios a los que asistías. Por ejemplo, la escuela, el mercado o un parque. En esos espacios es habitual encontrar personas, no todas se dirigen la palabra, no todas se conocen, pero comparten cosas: normas de comportamiento, un lenguaje, el propósito o sentido de estar en ese lugar.

Convives con quienes comparten una manera de ver y comprender las relaciones entre personas, quienes actúan de manera respetuosa con las demás personas, a pesar de tener diferencias. Por otra parte, si alguien llega a estos lugares y hace caso omiso del respeto a las demás personas o a las reglas, obstaculiza la convivencia.

Cuando se habla de convivencia se refiere a la manera en que se relacionan las personas armónicamente.

La convivencia se relaciona con el ejercicio responsable de la libertad, porque las personas pueden decidir la forma en que quieren y desean relacionarse, de manera que la convivencia puede ser un hecho agradable y satisfactorio para todas y todos. O sea, se trata de compartir un espacio reconociendo el respeto a las y los demás, el respeto a uno mismo, la preocupación por relaciones armónicas.

Estar en el mismo espacio con algunas personas no implica necesariamente convivir. Aunque los veas seguido, sepas su nombre o hayas compartido algunos momentos, convivir requiere compromisos para que las relaciones sean armónicas y respetuosas.

Se entiende que por eso se puede decir que hay personas con las que se dificulta convivir; no compartes una forma de comprender las relaciones o no respetas las mismas normas de comportamiento.

A veces, esas personas con las que se dificulta la convivencia son conscientes de que transgreden normas o que lastiman los sentimientos de otras personas. La cuestión está en cómo mejorar la convivencia.

Hablemos de las escuelas, ¿qué pasa cuando se altera la convivencia en esos espacios?

La convivencia escolar es muy importante. Sabes que, si en la escuela hay un clima de respeto, si las y los estudiantes se pueden expresar, sienten apoyo de sus profesoras y profesores, y se valora su aprendizaje, entonces tendrán mejores logros.

Se llama convivencia escolar a la relación que hay entre docentes, directivos y personal administrativo, así como entre docentes y estudiantes y entre las y los estudiantes. El motivo más importante de esta convivencia es el aprendizaje: la educación para la vida. Las escuelas no son edificios, patio y jardines solamente.

Las escuelas son, sobre todo, esta relación, los edificios vacíos son sólo eso, la escuela se hace con la relación entre las personas, el compromiso de las y los docentes, el compromiso y energía de las y los estudiantes; esto es lo más importante para lograr el aprendizaje. Por eso, aun a la distancia puedes estar en este proceso educativo.

Para lograr el propósito de este proceso, el aprendizaje, es importante tener una convivencia armónica en las escuelas porque es parte del derecho a la educación. Así, al participar en la toma de decisiones y tener reconocimiento a tu palabra, las y los estudiantes podrán lograr aprendizajes socioemocionales importantes, podrán mejorar tu convivencia en otros espacios.

Se pueden dar un par de ejemplos para que sea más comprensible el tema, un caso que puede ayudar es: En el ciclo escolar pasado, Julián necesitaba mejorar sus calificaciones en la secundaria. Había faltado bastante y estaba en riesgo de reprobar. Me contó que, al principio, hacía “bromas” pesadas a algunos compañeros, pues le molestaba que siempre participaban en clase y entregaran todos sus trabajos. Uno de ellos es Miguel, quien además vivía cerca de la casa de Julián.

Una vez, Julián le pidió ayuda a Miguel y recibió una respuesta negativa. Julián estaba molesto porque Miguel no lo quiso apoyar. Miguel se molestó con Julián pues, después de que lo molestaba frecuentemente, aún le pedía ayuda. ¿Cómo se puede mejorar la convivencia en un caso así?

Es un ejemplo pertinente, son situaciones que aún no se han podido erradicar en las escuelas, aunque docentes, estudiantes y padres de familia han hecho esfuerzos por mejorar la convivencia. Se puede analizar la situación.

Primero tendrías que preguntar: ¿por qué le molestaba a Julián que Miguel tuviera buenas calificaciones? Después preguntar: ¿qué pensaría o sentiría Miguel sobre el comportamiento de Julián?

Hay muchas explicaciones posibles para el comportamiento de Julián, pero en específico, se puede asumir que se le dificultaba manejar sus emociones, tener empatía y asumir las normas de comportamiento.

Ahora imagina los sentimientos y pensamientos de Miguel. ¿Qué pensarías tú en su lugar? Que Julián está mal, que no debe hacer eso, pero tal vez Miguel no quería problemas y prefirió ignorarlo. Emocionalmente, podría estar molesto, angustiado si las malas bromas eran continuas, incluso desmotivado de compartir espacio con Julián, si éste fuera muy agresivo. Julián afecta personalmente a Miguel, esto impide la convivencia, como sucedió cuando necesitó de su ayuda.

Las personas tienden a participar con menos motivación en los lugares donde reciben malos tratos; esto desmotiva la participación en las actividades de aprendizaje, por lo tanto, lo dificulta. Además, genera un reto para la convivencia.

Reflexiona que, a esto que Julián le llamaba bromas, en realidad es violencia. En ese caso, ¿está justificado que Miguel no quisiera apoyar a Julián?

Las personas tienen libertad para decidir; en este caso, se trata de una decisión ética. Miguel pudo apoyar o no a Julián, la pregunta es si su acción era acorde a sus valores. Si él defendiera la solidaridad y el compañerismo, o si pensara en la lealtad y la amistad, ¿cómo lo habría manejado? También sería bueno saber si Julián se disculpó o si hizo algo para resarcir sus ofensas. ¿Qué harías tú en el lugar de Miguel?

¿Qué hacemos?

Observa el siguiente video del minuto 5:17 al 7:19, para seguir profundizando sobre la toma de decisiones en la convivencia, en la vida cotidiana.

  1. Vivir y convivir

https://ventana.televisioneducativa.gob.mx/educamedia/telesecundaria/2/20/1/1100

En el video se reflexiona sobre los conflictos que se pueden provocar en la vida cotidiana, ¿qué problemas enfrentas tú?

En la vida cotidiana se pueden presentar diferentes problemas de convivencia con las y los adolescentes.

También se pueden reconocer los factores que intervienen en los problemas, éstos pueden ser:

  • Intereses
  • Comunicación
  • Formas de pensar
  • Manejo emocional

Retoma el caso de Julián y Miguel. Se trata de un conflicto en la escuela. Intervienen diferentes factores, al inicio hay un manejo emocional deficiente por parte de Julián. Es válido que no te guste la forma de ser de otras personas; algunas prefieren dedicarse más al estudio, otras dedican más tiempo a las amistades, son diferentes formas de ser, pero deben ser respetadas. Julián pudo controlar sus emociones, darse cuenta de que la forma de ser de Miguel era válida e incluso que podía aprender algo de ella.

Pero también se dio un problema de intereses y de comunicación. Al principio, a Julián le interesaba más convivir y divertirse, por ello no tomaba interés en el estudio, mientras que a Miguel le interesaba estudiar.

Pero eso no representa un conflicto, porque en el caso de ellos no es la causa para que discutan.

Pero después sí se da un problema de interés: a Julián le interesa mejorar sus calificaciones y Miguel no desea apoyarlo. Es un conflicto porque a los dos no les interesa lo mismo.

Es un problema de comunicación también, porque Julián pudo buscar una forma más adecuada de comunicar a Miguel sus intereses, expresar que tuvo acciones equivocadas y que cambiaron sus intereses. Tal vez pudo buscar mejorar la relación con Miguel antes de pensar en su beneficio personal.

Aunque siempre se espera que la relación entre las personas pueda mejorar, también se podría valorar que no están obligados a ser mejores amigos. Pero sí sería deseable tener una relación cordial con las personas del entorno, apoyarse en lo que se pueda. Independientemente de las diferencias, si Miguel decidiera apoyar a Julián para que pudiera pasar de año, ayudaría al bienestar colectivo. Así, sus acciones serían en pro de una convivencia armónica.

Este caso, se trata de un conflicto entre dos estudiantes, pero en el contexto actual de la cuarentena, ¿cómo se presentan estos conflictos? ¿Y qué puedes hacer para construir una mejor convivencia?

Pues hay diversos contextos en los que se desenvuelven las y los estudiantes; algunas y algunos de ellos viven en ciudades, en colonias donde hay comercios, mercados, con familiares que deben salir a trabajar con muchos cuidados, porque su actividad así lo requiere.

Otros viven en localidades más pequeñas, donde a veces se combina el trabajo en el campo con otras actividades. En esos lugares hay personas que pudieron quedarse en casa y a veces van a cuidar sus animales, otras personas necesitan seguir saliendo porque tienen comercios. Todo esto influye porque define el tiempo que las y los estudiantes ocupan para estudiar, su ambiente, los recursos que tienen a la mano y quién está con ellos durante el día.

También se debe tomar en cuenta si tienes hermanas o hermanos, si son más grandes o chicos, si hay una o más televisiones en casa, si pueden conectarse a Internet o no. Las y los docentes han tomado esto en cuenta para planear la forma de apoyar a los estudiantes en su aprendizaje.

Todo esto influye en el estado de ánimo de las y los estudiantes, también en su proceso de aprendizaje. Si hay sólo una televisión y tres hermanos en edad escolar, deberán organizarse para poder ver las sesiones.

De acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en 2019 44.3% de los hogares en el país tenían computadora; 56.4%, conexión a Internet; 92.5%, televisión; 92.5%, servicio de telefonía incluyendo celular; 53.9% tenían radio, y 99.5% contaban con luz eléctrica. Pero hay que ver en qué condiciones las y los estudiantes pueden acceder a las sesiones de Aprende en Casa II.

Además, deja ver con más claridad el escenario en el que las y los estudiantes están aprendiendo. Aunque, antes de ver los posibles conflictos y la manera en que se puede favorecer la convivencia, se retomara la idea de que, aun en la distancia, se está haciendo algo en conjunto para lograr aprendizajes.

Lo que tú has dicho a las y los estudiantes será escuchado por ellos, así que conviene decirlo de la mejor manera, con claridad y respeto. Pero conviene también que contribuya a su aprendizaje, como hacían los profesores en clase, antes del confinamiento; como lo hacen ahora con sus estrategias.

Pero también es importante que te relaciones de manera respetuosa entre sí y con tus profesoras y profesores, que se apoyen.

Sobre todo, es importante que te apoyes y se relacionen con respeto. En la situación que has descrito, la comunicación a distancia se hace más cotidiana. Es importante en estos casos tomar en cuenta que, al dirigirte a alguien, está bien hacerlo con respeto, dar un saludo al inicio del mensaje, explicar la situación de la que quieres hablar y decir con claridad lo que se solicita. También conviene tomar en cuenta que las personas están haciendo otras actividades.

Se te propone que realices un ejercicio sobre esto. analiza otra situación.

Luis, estudiante de tercer grado de secundaria, tuvo problemas para ver una sesión de Formación Cívica y Ética. Como no tuvo luz en todo el día, por la noche logra contactar a su compañera Citlalli, le pregunta de qué trató y si la maestra ha pedido alguna actividad. Citlalli le dice que deben revisar el libro de texto y resolver ejemplos sobre la toma de decisiones.

Luis no supo de qué página o lección se trata, cuál es el tema central y la manera en que se deben resolver los ejemplos o cuántos. Así que, inquieto, escribe un mensaje a la maestra: “Maestra, ¿qué tengo que hacer?”

Citlalli pudo explicar con claridad a Luis la actividad. Pero también Luis podría escribir mejor su mensaje a la maestra, como:

“Maestra, buenas noches. Soy Luis, de Formación Cívica y Ética de tercer grado. No tuve electricidad en el día. ¿Me dice, por favor, ¿cuál es la actividad que debo hacer y la fecha para entregar?”.

Con un mensaje así, la maestra sabría quién le escribe, puede identificar en qué grupo y grado está, y le puede responder de manera clara. Son cosas sencillas que ayudan a tener una mejor comunicación. También es importante agradecer cuando se recibe un apoyo.

Debes respetar horarios, los temas de conversación y a las personas. Evitar mensajes que se puedan tomar como ofensivos, más aún si no se tiene una relación de amistad o diferente a la de ser compañeras o compañeros de escuela. Nadie te puede decir o proponer cosas que te parezcan ofensivas; si eso pasa, lo puedes hablar con un familiar de confianza y se puedes quejar con las autoridades escolares.

Además, hay otro tipo de dificultades que se pueden presentar, la situación de la pandemia afecta de diferentes maneras en la convivencia. Piensa en el caso de Rogelio.

Él estudia también tercer grado de secundaria, ha seguido con regularidad las sesiones por televisión, pues no tiene Internet. Sin embargo, hace una semana comenzó a distraerse un poco, no se puede concentrar y su profesor se preocupa porque ha sido un estudiante con buenas calificaciones.

Como no tienen mucha confianza mutua, el profesor no se atreve a preguntar a Rogelio lo que le pasa, pero Vanesa sabe que el primo de Rogelio enfermó, y aunque parece que estará bien, esto le preocupa, pues ellos siempre se han llevado como hermanos. Vanesa tiene dos preocupaciones: no sabe cómo ayudar a Rogelio para que siga teniendo buen desempeño en la escuela y tampoco sabe si decirle al profesor.

¿Qué harías en lugar de Vanesa?

Es posible que de pronto sientas ansiedad, tristeza o que simplemente necesites hablar con alguien. Incluso que te distraigas un poco. Esto puede ser por la misma situación de confinamiento, por problemas familiares o por la situación social. En todos los casos, conviene estar pendiente de los compañeros.

Se ha retomado la idea de la convivencia para explicar que se trata de relaciones respetuosas entre las personas y tu entorno. Para ello, debes respetar las normas y derechos de los demás, y observar la importancia que tiene la comunicación.

Además, viste cómo se puede dar la convivencia en el espacio escolar y revisaste algunas características de los contextos actuales, en los que docentes y las y los estudiantes hacen un esfuerzo por continuar con el aprendizaje.

Reflexiona sobre algunas sugerencias para participar de mejor manera en la convivencia escolar. Es muy importante que reconozcas la importancia de tu papel. Es importante que generes una red de cuidado mutuo. Esto serviría para que estés pendiente de tu situación y sepas si puedes apoyar en caso de algún problema. Para ello, necesitarás lo siguiente:

  • Identificar la manera en que te pueden contactar (teléfono, redes sociales o alguna otra).
  • Comunicarse entre todos tus compañeros de manera periódica.
  • Tener presentes formas de apoyo, con las medidas necesarias.

Al comunicarse con otras personas, toma en cuenta:

  • Expresarte con respeto.
  • Comentar si tienes alguna dificultad para continuar tu aprendizaje (falta de material, problemas para seguir las actividades, etc.).
  • Expresar a las personas de confianza cómo te sienten emocional y físicamente.
  • Manifestar cuando requieres algún apoyo.
  • Estar dispuesto a ofrecer y recibir apoyo.

Puedes iniciar esta red haciendo llegar mensajes, explicando tu situación actual. Explicando cómo estás, qué haces durante el día, la manera en que te sientes y si hay alguna preocupación. También puedes comentar si hay algo que te haga sentir bien, tus anhelos y cómo te gustaría que fuera el regreso a clases, claro, cuando las autoridades sanitarias lo permitan.

Así, si tienes algún problema emocional, alguien te podrá leer o escuchar; si tienes dudas sobre los temas escolares o si tienes problemas personales también.

Así podrán apoyarse, darse ánimos y mejorar la convivencia entre todos. Ante una situación como la que estás viviendo, la solidaridad y el respeto son una buena herramienta para convivir.

También es importante que tus profesoras, profesores y familiares estén enterados de la red, si la realizas. Así te podrán orientar para apoyarte sin exponer tu salud o integridad.

El Reto de Hoy:

Busca información y compártela para recibir apoyo de instituciones o personas especializadas, sobre todo si se trata de problemas emocionales o situaciones que afecten la integridad de alguien. Recuerda que está bien pedir apoyo a personas adultas.

También puedes consultar, con el acompañamiento de un adulto, la información que ofrecen UNESCO, UNICEF y CEPAL sobre algunas estrategias y experiencias de educación en este periodo de confinamiento.

¡Buen trabajo!

Gracias por tu esfuerzo.

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