Aprendizaje esperado: Investiga aspectos de la cultura y de la vida cotidiana del pasado y valora su importancia.

Énfasis: Investiga aspectos de la cultura y de la vida cotidiana del pasado y valora su importancia

¿Qué vamos a aprender?

Aprenderás cuales eran las formas de viajar durante la primera mitad del siglo XIX y los principales problemas a los que se enfrentaban los viajeros.

¿Qué hacemos?

El día de hoy vamos a ver un tema muy interesante que tiene que ver con la sociedad y la forma de vida en el siglo XIX.

Ya hemos aprendido mucho sobre la primera mitad del siglo XIX en el ámbito económico, político y social, todos los temas han sido muy interesantes.

Observa la siguiente imagen:

Analiza todos los elementos que están presentes en ella, para poder darnos una idea de qué es lo que nos está tratando de decir.

Yo veo muchos personajes, son hombres y otras mujeres algunos de ellos tienen la boca tapada con lo que podría ser un paliacate o un pedazo de tela, también se puede ver algo que pudiera ser una carroza, hay hombres subiéndose en el techo, una mujer parece estar suplicando por algo y también veo un arma, parece una espada.

Con lo que se observa, podríamos estar frente a la escena de un crimen, ¿No crees? ¿Qué te parece si, a partir de esta imagen, inventamos una historia sobre lo que pudo haber sucedido?

La carroza transportaba a un hombre de clase acomodada, el de saco negro, quien iba a la ciudad a cerrar algún negocio. Él viajaba de la Ciudad de México a la de Puebla y llevaba a su hermana y a algunos de sus trabajadores domésticos.

En su camino, encontraron un tronco que obstaculizaba el paso, de pronto escucharon un caballo y al asomarse, se dieron cuenta que había detrás un grupo de hombres con la cara tapada llegando hasta ellos.

Luego, los hombres del rostro cubierto se subieron a la carroza y comenzaron a atacar a toda la gente que se encontraba dentro, al hombre de negocios le querían quitar su dinero y lo estaban amenazando con el filo de la espada, la hermana del hombre suplicaba que los dejaran seguir su camino en paz y gritaba que les darían todo lo que tuviera valor.

Finalmente, los ladrones se subieron a la carroza y la robaron con todo lo que había adentro, mientras que al resto de las personas las dejaron a mitad de camino, muy tristes, tuvieron que regresar a la Ciudad de México caminando y sin sus pertenencias, por fortuna ellos estaban sanos y salvos.

Con esta historia pudimos darnos cuenta de que efectivamente, existía inseguridad en esa época y la gente era despojada de sus pertenencias al realizar viajes.

Como veremos a lo largo de esta clase, moverse de un lado a otro durante el siglo XIX era un asunto complicado y peligroso, para empezar, debido a los medios de transporte disponibles, recuerda que no existían los coches ni mucho menos los aviones, todavía faltaban varios años para que llegara el ferrocarril, así que todos los viajes se hacían a caballo, en burro, a pie o en “diligencia”, que era como se llamaban esas carrozas de pasajeros arrastradas por caballos. Otra dificultad era la tremenda inseguridad de los caminos, que muchas veces eran simples veredas o corredores de tierra apenas trazados que, encima, ¡Estaban repletos de bandidos! y éstos, ya fuera solos o en pandillas, aterrorizaban a los viandantes y les robaban sus pertenencias.

Otro factor más que dificultaba los viajes era el tiempo, los trayectos eran larguísimos, llenos de escalas, pausas y contratiempos, la gente estaba acostumbrada a que una fuerte lluvia arrasara con una parte del camino, o que una rueda de la diligencia se rompiera, o que no hubiera espacio disponible para descansar en una posada, o que los barcos naufragaran.

Observa el siguiente video.

  1. Los caminos y los bandidos.

Es muy interesante saber que las condiciones políticas y económicas fueron, de alguna manera, factores que contribuyeron de manera importante a que hubiera mucha inseguridad en la época.

México era un país empobrecido: No tenía dinero para invertir en mejorar los caminos ni para pagarle a un cuerpo de policía. Con todos los pleitos entre grupos políticos rivales, guerras contra el extranjero y reacomodos territoriales, se volvió imposible crear cuerpos de seguridad estables y duraderos. Las únicas fuerzas armadas que existían eran las del ejército, pero los soldados no se dedicaban a mantener a salvo los caminos ni a los pueblos, sino a reprimir rebeliones populares y combatir durante los tiempos de guerra.

Ahora te invito a leer algunos fragmentos de testimonios de viajeros de esa época que describen este contexto histórico.

Rodó por fin la diligencia, estremeciéndose a través de las calles; ya encarrerada traspuso la Alameda, y el traqueteo fue acomodando a cada quien, en su lugar, y con ello comenzamos a sentirnos más holgados el camino carretero que conduce al Desierto es pésimo y las mulas apenas podían con el cargado carruaje en las ásperas crestas de los cerros. Las rodadas nos lanzaban de un lado para otro y las sacudidas eran espantosas, y nos veíamos precisados en ocasiones a bajarnos, el día y la campiña eran hermosos; pero en un vehículo cerrado el gozarles era cosa imposible, y más bien dimos las gracias cuando las ruedas se atascaron en lo hondo de una rodada y tuvimos que apearnos y caminar por un buen rato.

Fuente: Madame Calderón de la Barca, La vida en México, México Librería de la Viuda de Ch. Bouret, 1920, pp 334-335. Testimonio de 1842.

El texto es un fragmento de las cartas que escribió Madame Calderón de la Barca, que fue la esposa de Ángel Calderón de la Barca, el primer embajador de España en el México independiente. Madame y el embajador estuvieron viviendo en nuestro país entre 1839 y 1842, y durante su estancia aquí Madame le escribió muchas cartas a sus familiares, que vivían en Estados Unidos, para contarles acerca de todo lo que veía en este país que a ella le resultaba tan extraño. En sus cartas, Madame describió con lujo de detalle la vida cotidiana de los mexicanos de esa época: Sus formas de comer, vestir y divertirse; sus creencias y tradiciones; sus ciudades, sus paisajes y monumentos. Es un texto fantástico para cualquiera que tenga ganas de saber más acerca de cómo era el México del siglo XIX.

Ahora recapitulemos lo que hemos aprendido en esta sesión. En general, podemos decir que durante el siglo XIX.

  • Existía mucha inseguridad que no podía resolverse debido a la inestabilidad económica y política del país.
  • No existían cuerpos policiacos para vigilar los caminos.
  • Los trayectos eran muy largos, podían durar días, semanas y hasta meses.
  • Los caminos estaban en muy malas condiciones.
  • Los transportes, movidos por la fuerza de caballos y burros, eran lentos, frágiles e incómodos.

Ahora vamos a ver la descripción de la pintura que analizamos al principio para ver si realmente hablaba sobre este tema.

La pintura se titula “Asalto a la diligencia” y fue creada en el siglo XIX por Manuel Serrano. Puedes encontrarla en la página 35 de su libro de texto de Historia y también en la Mediateca INAH, la colección digital de imágenes y documentos históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Lo que investigué, esta pintura describe una escena campirana en la que hay un asalto a una diligencia, se puede ver un carruaje conducido por dos hombres vestidos con jorongos y sombreros, y sobre el carruaje hay dos sujetos que tienen el rostro cubierto con pañuelos, dos personas a caballo apuntan con sus pistolas a los pasajeros de la diligencia, mientras una dama con vestido color rosa y capa verde implora por su vida a uno de los jinetes que la amenaza con su arma, otro de los asaltantes somete con su espada a un hombre vestido de traje, al que está sujetando del cabello para mantenerlo en el suelo. En un extremo de la imagen, se puede ver a un hombre y una mujer arrodillados, como si rezaran, resignados ante el asalto, ¿Qué te parece si intentamos identificar en la imagen los principales elementos de esta descripción?

Vamos a ver: Hay una diligencia, y sobre ella hay dos tipos cubiertos del rostro con pañuelos, ahora vamos a buscar dos personas a caballo apuntando con sus armas de fuego.

Yo ya identifiqué a la dama con vestido color rosa y capa verde implora a un jinete que le apunta con su pistola y al caballero de traje que está siendo sometido en el piso por la espada de un asaltante, y, por último, a una mujer junto a un hombre de rodillas parecen rezar resignados ante el asalto.

Espero que tú también hayas podido identificar estos personajes y las características de la época.

Ahora, antes de concluir, te invito a que hagamos un último ejercicio, vamos a comparar nuestra realidad actual con el contexto del pasado.

Piensa en cómo son los viajes en la actualidad, ¿Qué transportes se usan? ¿Cuánto tiempo se tardan en llegar? ¿En qué condiciones se viaja?

Se puede utilizar el avión, el tren, el coche, caballos o mulas o a pie, dependiendo del contexto.

Actualmente tenemos carreteras pavimentadas y en muchos casos en buenas condiciones, aunque hay lugares en los que no es así, además en muchos caminos lamentablemente sigue existiendo inseguridad, sin importar si se está viajando o no, por eso es muy importante cuidarnos.

El Reto de Hoy:

El reto es responder las siguientes preguntas.

  • ¿En tu comunidad cómo le hacen para viajar y qué tipo de problemas se enfrentan al hacerlo?
  • ¿Ves algún parecido con lo que sucedía durante la época que vimos durante la clase?
  • ¿Cuál?

¡Buen trabajo!

Gracias por tu esfuerzo.

¿Tienes dudas de la clase?

Haz una pregunta dando clic aquí

Deja un comentario

Deja un comentario