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Fantasía y realidad: las leyendas – Lenguaje Quinto de Primaria

Aprendizaje esperado: Reconoce a la leyenda como un texto propio de la tradición oral.

Elementos de realidad y fantasía en relatos orales (leyendas).

Énfasis: Aspectos sintácticos y semánticos:

  • Identifica la adaptación que debe realizarse al trasladar una narración oral a un texto escrito, a partir de la entrevista y la redacción de un borrador.
  • Reconoce características comunes a las leyendas; principalmente vinculadas con la fusión de hechos reales y fantásticos para lograr explicaciones ante los sucesos.

¿Qué vamos a aprender?

Reconocerás las características comunes de las leyendas; principalmente vinculadas con la fusión de hechos reales y fantásticos para lograr explicaciones ante los sucesos.

¿Qué hacemos?

Nuestro repaso del día de hoy es recordar qué son las leyendas y sus características, así como los elementos que necesitamos para escribirlas.

Recuerda todo lo que platicamos sobre las leyendas y los invitados que tuvimos como Marconio, Astrid Perellón y la misma Celerina Sánchez que, como narradores orales, nos compartieron su talento y nos hicieron sentir la magia de las palabras en la tradición oral y dentro de todo lo que nos compartieron estos grandes narradores, cada uno de ellos nos hizo ver que la oralidad es el principal elemento para mantener vivas las leyendas.

Cuando platicamos este tema, dejamos en claro que las leyendas pueden ser orales o escritas. Ninguna de las dos formas es mejor que la otra; sin embargo, cada una tiene un proceso distinto para darse a conocer. No es lo mismo contar una leyenda, que escribirla. Las leyendas, por ser parte de la tradición oral, no tienen un autor como tal. Se van modificando con cada generación que las cuenta porque muchas veces se ajustan al contexto y lenguaje actual del lugar donde sucedió.

Te explico, debido a que las leyendas son producto de la tradición oral, las personas que escriben leyendas no las “inventan”. Por lo general, cuando se pone por escrito una leyenda, muchos escritores recopilan toda la información que obtienen directamente de quienes se saben la leyenda; es decir, se recolectan las distintas versiones que hay de ella, luego la complementan investigando en diversas fuentes hasta reunir todo lo que ellos consideren necesario para escribirla. Pueden simplemente recopilarlas o escribir una nueva versión de esas leyendas adaptadas al tiempo y contexto vigente, incluso darles nueva vida con su estilo propio de escribir. Así que, de ninguna forma, son los autores originales.

La leyenda que nosotros escribimos sobre la araña Exanamora, es de nuestra autoría ése fue un ejercicio que hicimos para conocer con mayor profundidad la forma y el estilo de las leyendas; es decir, para saber todos los elementos que debe tener este tipo de narración observa.

  • Combinamos elementos reales con la fantasía.
  • Utilizamos adjetivos, frases adjetivas, adverbios y reiteraciones, entre otros recursos literarios, para hacer más interesante nuestro texto.
  • Presentamos un inicio, un desarrollo, que incluye una problemática o nudo y, un desenlace o final.

Nuestra historia tenía todos esos elementos. ¿Por qué no puede ser leyenda y por qué no podemos ser los autores?

Claro que somos los autores del texto, sin embargo, el texto que creamos, sólo se podrá convertir en leyenda hasta que cubra ciertos requisitos. ¿Los recuerdas? Primero tiene que pasar de generación en generación, formar parte de la cultura y tradición de un lugar en específico y, sobre todo, que se transmita de manera oral con el paso de los años. Lo anterior, le agregará elementos muy diversos que modificarán nuestro texto por lo que, cuando la conozcan nuestros hijos o nuestros nietos, seguramente será diferente a la historia que hicimos en un principio, todo ello gracias a la narración oral, que propicia que cada persona le vaya poniendo o quitando elementos al momento de contar una leyenda y así mantenerla viva.

Vamos a hacer un pequeño experimento. Ton, por favor dile a Ale que necesito que la próxima clase traiga su cuaderno grande de color azul para que escriba la descripción de las flores amarillas que hay enfrente del salón.

Ale dice el maestro que la próxima clase traigas tu cuaderno para que escribas la descripción de unas flores muy bonitas que hay en el salón.

Te diste cuenta era un mensaje muy corto y, sin embargo, Ton cambió algunas cosas. Por ejemplo, no le dijo el color del cuaderno, ni el color de las flores, además de que las cambió de ubicación, en lugar de estar enfrente del salón, él dijo que estaban en el salón. En el mensaje se conservó lo importante pero se cambiaron algunas cosas. Eso mismo pasa con las leyendas que se van compartiendo por muchos años de persona a persona y de generación en generación.

Los elementos reales y los fantásticos, existen en todas las leyendas, es una característica de todas las leyendas, aquí en mi libro de leyendas traigo una que seguro conoces, se trata de “La Mulata de Córdoba”. ¿Qué te parece si la leemos y me dicen si, en verdad, contiene elementos reales y elementos de fantasía?

Corría el año de 1618, y en la Villa de la Córdoba de los Caballeros, se dice que vivía una bella mujer de cabello negro como la noche y ojos brillantes como las estrellas. Su origen y domicilio nadie lo sabía y, su belleza era tan grande que todos, todos los hombres, se sentían atraídos por ella. Por sus venas corría sangre africana y española, era “la Mulata de Córdoba”.

Dicen que era muy entendida en las artes de la medicina y la ciencia, que conjuraba tormentas y predecía eclipses y temblores. Las pestes y enfermedades mortales, ella las curaba fácilmente sólo con hierbas.

La gente crédula y supersticiosa afirmaba que la mulata tenía pacto con el diablo, que tenía poderes mágicos y que podía estar en dos lugares al mismo tiempo. La Santa Inquisición no tardó en apresarla y enviarla al presidio de San Juan de Ulúa, acusada de brujería.

Un día, le solicitó a un carcelero que le consiguiera un trozo de carbón. Se dice que la mulata dibujó con el carbón, en los húmedos y oscuros muros de su celda, un barco con grandes y blancas velas desplegadas al viento. Dando un salto, subió a la nave y desapareció, al día siguiente, aferrado a la reja del calabozo vacío, se encontró al carcelero con la razón perdida.

No me canso de leer esta leyenda, me encanta, aunque es una versión diferente a la que leí en el libro de Español de quinto grado, en la página 52.

Eso confirma todo lo que hemos platicado sobre las leyendas y las muchas versiones que puede haber de una misma. Eso es, en realidad, una parte fundamental de las leyendas, el que cada quien aporte su versión, eso las hace más vivas y presentes.

Eso también confirma que todas las leyendas tienen una parte de realidad y otra de fantasía. Según yo, sí pudo haber existido una mujer mulata en Veracruz, y pudo también haber sido tan hermosa como menciona la leyenda.

Pero la parte de fantasía es muy clara, ya que, en definitiva, no es posible dibujar un barco en la pared y luego subirse a él y escapar en el mar. Ahí lo tienen, realidad y fantasía, la mancuerna perfecta de las leyendas. Y. ¿Te diste cuenta de la forma en que se utilizan los adjetivos, los adverbios y las reiteraciones para hacer más interesante y atractiva la lectura?

Hay muchos adjetivos, como por ejemplo en la parte del texto que menciona: “… se dice que vivía una bella mujer de cabello negro como la noche y ojos brillantes como las estrellas”.

Además, utiliza las comparaciones, que es otro recurso que vimos en las leyendas en clases pasadas; compara su cabello con la noche y sus ojos con las estrellas. Y si se trata de uso de adverbios, lo podemos observar en donde dice “… las pestes y enfermedades mortales, ella las curaba fácilmente sólo con hierbas”.

Y utiliza la reiteración cuando menciona que “… todos, todos los hombres se sentían atraídos por ella”, lo cual nos hace pensar que no había uno solo que no se sintiera atraído hacia la Mulata de Córdoba. Aunque lo más importante para conocer todos estos elementos que hemos mencionado, es practicar la lectura y escritura de leyendas, todo aprendizaje se logra cuando lo practicas.

Ahora vamos a escribir una leyenda, de esta manera recordamos la estructura de las leyendas y los elementos que ya hemos mencionado.

Hay una estructura general que distingue a las narraciones, todas contienen inicio, desarrollo y final. ¿Recuerdas que comparamos las semejanzas y diferencias entre fábula y cuento?, ahora lo podemos hacer con las leyendas, que son otro tipo de narraciones.

Una característica muy peculiar de la fábula es que tiene una moraleja. Y, por tanto, se distingue por eso de las leyendas, pero ahora. ¿Cuál es la diferencia entre una leyenda y un cuento?

Por eso les digo, que las narraciones tienen una estructura general: inicio, desarrollo y cierre. Tanto el cuento como la leyenda lo tienen, y también la fábula, pero de esta última ya vimos la gran diferencia con las otras dos. Y ahora, recordemos que las leyendas derivan de la tradición oral y, además, contiene elementos fantásticos y reales.

Primero que nada, no olvides que los cuentos son, en todo momento, creaciones e invenciones de las personas y, su objetivo, no es necesariamente explicar la realidad, es decir, pueden tener distintos propósitos. Por su parte, las leyendas, tratan de explicar algún fenómeno o suceso que ocurrió en un lugar y época, algo que resulte inexplicable. Justo de esos elementos reales surge este tipo de narración. Por ejemplo, la leyenda de La Mulata de Córdoba, se sabe que existió y que fue apresada, pero nadie sabe bien qué sucedió con ella y la gente comenzó a especular y de ahí, se creó la leyenda que ahora conocemos.

Para comprender la estructura y los elementos de las leyendas mientras creamos una propia, podemos hacerlo con un juego.

El juego es: El cadáver exquisito.

Este juego es para crear narraciones o poemas, pero en este caso lo usaremos para crear nuestra leyenda. El juego consiste en escribir en tarjetas lo primero que se nos venga a la mente, sin que sepamos qué escribieron los demás. Así que podemos escribir disparates. Pero hay un reto, dentro de lo que vayamos escribiendo hay que considerar: un lugar, un fenómeno o suceso de la realidad, un personaje y sus características. Recuerden, presentar elementos reales que pueden mezclarse con la fantasía. Sin olvidar la estructura de la narración: inicio, desarrollo y cierre.

Este juego es de espontaneidad. Así que no duden en escribir lo que primero se les venga a la mente.

Comencemos.

El suceso o fenómeno real que hay que explicar es el silbido del viento, los personajes serán un jinete solitario y su caballo, el lugar será un puente colgante.

Con esos elementos como base, se me ocurren muchas ideas, quizá a ti te haya pasado lo mismo.

Vamos avanzando por partes de acuerdo con la estructura. Recordemos que, en el inicio de toda narración, damos a conocer al personaje y lo que se cuenta de él o de ella, pensemos en eso que lo hizo leyenda, además, también hablemos del lugar.

Recuerda que dentro del desarrollo se genera el conflicto. Así que piensa. ¿Cuál puede ser ese problema para el personaje?

Yo escribiré el desenlace, cierre o final y, recordemos que, en la parte final de una leyenda, se incluye lo inexplicable del suceso o fenómeno y que sigue presentándose en la actualidad. Así que, tomemos lápiz y tarjetas y escribamos lo que se nos ocurra.

Toma tu cuaderno y acompañarnos en la construcción de estas ocurrencias para crear nuestra leyenda.

Vamos a reunir todo lo que escribieron para formar un solo texto. ¿Qué les parece si cada uno va leyendo lo que escribió? lo vamos a separar en párrafos. Observa lo que todos construimos.

Para el inicio yo escribí lo siguiente: “Cuenta la leyenda que hace muchos años, existió un jinete que vivía con su esposa en una pequeña cabaña cerca del pueblo. La esposa enfermó y falleció, así que se quedó solo, con su fiel caballo. Se fue alejando de las personas, pues siempre le preguntaban qué había pasado con su esposa y, para evitar el dolor, prefería hacer todas sus actividades por las noches, como arar su tierra, cosechar y cabalgar”.

El desarrollo dice así: “Todos los días, para volver a su casa, el jinete utilizaba un puente colgante que llevaba años de servir a todo aquel que quería entrar al pueblo. Una noche hubo mucho viento y, justo cuando el jinete pasaba por el puente, el aire sopló más fuerte y los hizo, al jinete y a su caballo, caer y morir”.

Después le daremos los toques finales para ajustar la historia y que sea una sola leyenda. Ahora me toca a mí, yo escribí el desenlace: “Desde entonces, en las noches, cuando el viento sopla muy fuerte, algunos dicen que logran escuchar un silbido peculiar, como si el jinete llamara a su caballo. Dicen que, si alguien pasa por el puente, se logra ver la figura de un jinete montado en su caballo, como esperando cruzar el puente; pero, cuando se está más cerca, la figura se desvanece”.

Me recuerda a la leyenda de El jinete sin cabeza que, por cierto, también está en el libro Español Lecturas.

Ahora vamos a darle forma a nuestra leyenda, será interesante ver qué se logró. Siempre el trabajo en equipo es mucho mejor. Ya lo hemos visto en otras clases.

Veamos entonces lo que podemos agregar a cada parte para completar nuestra leyenda.

Me parece que en el primer párrafo podemos agregar varios recursos literarios para hacerlo más interesante al momento de leerlo. Por ejemplo, a mí me gustaría algo así:

Cuenta la leyenda que hace muchos, muchos años, existió un jinete gallardo que vivía con su hermosa esposa en una pequeña cabaña rústica cerca del pueblo. La esposa enfermó gravemente y falleció, así que se quedó solo, con su fiel caballo bayo. Se fue alejando de las personas curiosas, pues siempre le preguntaban qué había pasado con su esposa adorada y, para evitar el terrible dolor, prefería hacer todas sus actividades por las noches oscuras y solitarias, como arar su tierra, sembrar, cosechar y cabalgar.

Observa las palabras que le agregamos al primer párrafo del texto, ubican dónde aparece una reiteración y dónde los adjetivos y hasta un adverbio. En el texto se muestra la reiteración marcada de azul, los adjetivos se marcaron con rojo y, el adverbio, con verde.

Cuenta la leyenda que, hace muchos, muchos años, existió un jinete gallardo que vivía con su hermosa esposa en una pequeña cabaña rústica cerca del pueblo. La esposa enfermó gravemente y falleció, así que se quedó solo con su fiel caballo bayo. Se fue alejando de las personas curiosas, pues siempre le preguntaban qué había pasado con su esposa adorada y, para evitar el terrible dolor, prefería hacer todas sus actividades por las noches oscuras y solitarias, como arar su tierra, sembrar, cosechar y cabalgar.

Ahora, sí que me imaginé de manera más clara al jinete, a su esposa, y al caballo, y la cabaña y, hasta me imaginé cómo sembraba por las noches, oscuras y solitarias, bueno, hasta sentí su tristeza por la muerte de su esposa.

Siempre es posible agregar más elementos a nuestros textos para ayudar al lector a imaginar con mayor claridad lo que estamos escribiendo.

Te comento que, en nuestro país, existen varios “Pueblos Mágicos”. Reciben ese nombre por su riqueza cultural y natural, además de la historia que los representa, por ello, algunos de estos sitios se vuelven legendarios. En la mayoría de estos pueblos se cuenta alguna leyenda que tiene que ver con el entorno local; en ocasiones, son lugares tan misteriosos que se vuelven sede de muchas leyendas.

Hay pueblos en los que algunos elementos naturales son motivo de leyendas, por ejemplo, la ceiba en la cultura maya.

También hay un libro, entre toda la literatura prehispánica, que recopila una serie de leyendas en torno a la cultura maya, quizá hayas escuchado hablar del Popol Vuh. En este libro se explica la creación del mundo desde la cosmovisión del pueblo maya. Quizá puedas revisar si en la biblioteca familiar tienen el libro sagrado de los mayas o si alguien cercano a ustedes se lo puede prestar. Si lo tienes en tus manos, no dudes en compartir la lectura con tu familia. Para profundizar en lo que hablábamos hace rato sobre la importancia de la tradición oral, vamos a escuchar en entrevista a María Teresa Figueroa, a quien se le preguntó: ¿Cuál es la importancia de transmitir los saberes de generación en generación a través de la palabra hablada?

Observa el siguiente video del minuto 9:00 al 10:38

  • Del amate y el cenzontle. La herencia de los saberes a través de la oralidad.

Tenemos entonces mucho que seguir aprendiendo para que no perdamos esta bella transmisión de saberes, me parece que necesitamos rescatar los saberes de nuestros ancestros y de nuestras culturas actuales, nuestros abuelos, por ejemplo, guardan muchos conocimientos que nos pueden compartir.

Espero que te haya gustado mucho la clase; ya te llevas muchos retos.

El Reto de Hoy:

Primero: Investiga sobre las leyendas del lugar donde vives.

Segundo: Anímate a escribir, en familia, una leyenda propia. Si alguien lo consigue, no dude en compartir su trabajo y aquí la daremos a conocer.

Tercero: Te invito a revisar los párrafos que completan la leyenda que escribimos.

Recuerda en la estructura de las leyendas y los elementos que hoy vimos que no pueden faltar. Incorpora los recursos literarios que consideres necesarios para ponerle más magia; es decir, que la persona que lo lea se pueda imaginar con mayor claridad lo que queremos compartirle.

No olvides compartir tus textos con tus compañeros, tus familiares y con tu profesor o profesora. Seguramente, ellos te ayudarán a mejorar día con día.

¡Buen trabajo!

Gracias por tu esfuerzo.

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