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La Guerra de Vietnam – Historia Primero de Secundaria

Aprendizaje esperado: Reconoce las características de los conflictos armados regionales vinculados con la Guerra Fría.

Énfasis: Comprender la participación de las grandes potencias en la guerra de Vietnam.

¿Qué vamos a aprender?

Como revisaste en sesiones pasadas, durante la Guerra Fría se desarrollaron conflictos regionales, uno de ellos tuvo lugar en Vietnam. Por ello, el propósito de esta sesión es que comprendas la participación de las grandes potencias en la guerra de Vietnam.

Recuerda que, para realizar anotaciones, necesitas tu lápiz o bolígrafo, cuaderno, y tu libro de texto para profundizar y ampliar tus conocimientos acerca del tema.

¿Qué hacemos?

Tras el fin de este conflicto, surgieron una gran cantidad de textos literarios, tanto del bando vietnamita como del norteamericano, quienes invadieron aquella nación con la justificación de detener el avance del comunismo en Asia.

Uno de estos es la autobiografía novelada del vietnamita Bao Ninh, El dolor de la guerra, lee el siguiente fragmento:

“Después de que los americanos se retirarán, llegó la estación de las lluvias, inundando la jungla, convirtiendo el campo de batalla en un cenagal cuya superficie se tiñó a causa de la sangre. Cadáveres hinchados flotaban junto a los cuerpos de animales carbonizados, mezclados con ramas y troncos que la artillería había derribado, todo a la deriva en un pestilente cenagal […].

Desde ese momento, se le llamó la jungla de las Almas que Aúllan. Solo oír el nombre susurrado producía escalofríos. […] Por la noche, en el corazón de la jungla, se oían los sollozantes susurros, los gritos arrastrados por el viento. Quizá fueran realmente las voces de las almas en pena de los soldados muertos.

Nos arrastramos por la tierra roja, por el fango, con una ametralladora al hombro o una mochila a cuestas. A veces descalzos. Y tanto él como yo, como los demás soldados de a pie de la guerra, compartimos un destino. Compartimos las vicisitudes, las derrotas y las victorias, la dicha y el sufrimiento, las pérdidas y las ganancias. Pero la contienda sacudió a cada uno de una manera distinta.

Todos llevábamos en el corazón una guerra propia que en muchos aspectos era completamente diferente, pese a nuestra causa común. Los recuerdos de la gente a la que habíamos conocido y de la guerra en sí no coincidían, y en los años posteriores a ésta, nuestros destinos no fueron los mismos.

La única semejanza después del conflicto se reducía a que todos habíamos conocido una suerte difícil, dolorosa y distinta. También compartimos un mismo dolor, el inmenso dolor de la guerra. Se trataba de un dolor sublime, más sublime que la dicha, que superaba cualquier sufrimiento.

Gracias a ese dolor, fuimos capaces de escapar de la matanza y la lucha continuas, de las terribles condiciones del combate y la infelicidad de los hombres que habían de vérselas en el encarnizado y violento teatro de la guerra.

También, gracias a ese dolor compartido, hemos sido capaces de seguir de nuevo nuestro camino. Es probable que nuestra vida no sea muy feliz, incluso que sea pecaminosa, pero ahora llevamos la existencia más hermosa que jamás hayamos esperado, ya que es una existencia en paz”.

Hasta aquí la lectura.

Triste, ¿verdad?

La guerra de Vietnam ocasionó un profundo dolor en la población que sólo fue amortiguado por la llegada de la paz.

Como recordarás, durante el siglo XIX, el imperio francés se extendió hasta el continente asiático, apoderándose así, entre otros territorios, de lo que se conocía como Indochina.

Cuando, durante la Segunda Guerra Mundial, los aliados, es decir, Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos de América, entre otros, emprendieron la guerra contra Japón, aliado de Alemania e Italia, muchos vietnamitas se incorporaron para combatir a los japoneses que habían tomado posesión de varias colonias francesas e inglesas en Asia.

Pero, tras el fin de la guerra, Francia estaba decidida a no ceder la independencia de estas colonias, por lo que, con apoyo económico y militar de los norteamericanos, intentaron restablecer el pleno dominio sobre estos territorios.

En esos años, un grupo de vietnamitas liderados por Ho Chi Minh, afines al comunismo, organizaron el Viet Minh, un ejército popular que buscaría la independencia de toda Indochina. Desde 1946 hasta 1954, lucharon contra los franceses y sus aliados hasta que lograron su independencia. Sin embargo, el resultado no fue el esperado.

En 1954, se firmó el Acuerdo de Ginebra, en el que se reconocía la independencia de Indochina a través de la fundación de 4 naciones: Camboya, Laos, Vietnam del norte y Vietnam del sur.

La decisión de esta división sobre Vietnam se comprende porque el gobierno de Ho Chi Minh en el norte era abiertamente comunista; y, un año atrás, la guerra de Corea no había logrado el freno del comunismo en Asia. Dividir Vietnam en dos, abría de nuevo esta posibilidad, pero también el conflicto por la unificación de Vietnam bajo el comunismo o un gobierno apoyado por los Estados Unidos de América.

El proceso de independencia de Vietnam se situó en un proceso más grande de descolonización de Asia. Sin embargo, también estaba enmarcado en el contexto de la Guerra Fría; por un lado, en 1949, Mao Zedong había instaurado un gobierno comunista en China, y Corea del Norte sobrevivió en 1953 a la ofensiva norteamericana que buscaba imponer un gobierno capitalista.

El 30 de abril de 1955, Ngo Dinh Diem, con apoyo de la estadounidense Agencia Central de Inteligencia, CIA, dio un golpe de Estado en Vietnam del sur que impuso una dictadura militar de corte católico. Esto provocó muchas protestas. Para acabar con esta situación, veteranos del Viet Minh, apoyados por el gobierno de Vietnam del norte, formaron en 1961 guerrillas locales que intentaban derrocar al gobierno del sur. Así surgió el Frente Nacional de Liberación de Vietman, conocido como el Vietcong.

Para 1964, el Vietcong se había apoderado de la mayor parte del vietnam del sur y estaban a punto de ocupar su capital, Saigón. Debido a esto, Estados Unidos de América decidió intervenir directamente en el conflicto.

El presidente norteamericano, Lyndon Johnson, con el pretexto de unos supuestos ataques a embarcaciones norteamericanas, convenció al Congreso de autorizar el despliegue de miles de tropas y operaciones militares sobre Vietnam del sur y del norte.

A lo largo de 1965 y hasta 1968, llegaron a desembarcar sobre territorio vietnamita más de medio millón de tropas norteamericanas. Desde los primeros desembarcos, comenzaron los bombardeos masivos contra supuestas instalaciones militares claves para el Vietcong y Vietnam del norte.

Estos bombardeos iniciaron en 1965 a través de la Operación Rolling Thunder, que, según el presidente Johnson, destruiría en un mes las industrias y caminos de Vietnam del norte, que estaban apoyando al Vietcong. A pesar de que las más de 800,000 bombas arrojadas destruyeron poblaciones enteras, el pueblo norvietnamita reconstruía sus caminos y fábricas.

En los primeros enfrentamientos, las tropas del Vietcong y de Vietnam del norte fueron arrasadas prácticamente por completo, lo que obligó a adoptar una intensa guerra de guerrillas que aprovecharía la geografía de su país para emboscar a las tropas enemigas.

Las espesas selvas de Vietnam se volvieron un escenario propicio para tender trampas a los norteamericanos: Hoyos con estacas clavadas; fosas con serpientes; ametralladoras automáticas que se activaban tras mover algo, etc. Esto llevó a las tropas norteamericanas a desplazarse a través de cientos de helicópteros para atacar por sorpresa o conquistar diversas poblaciones vietnamitas.

Las tropas norteamericanas se encontraron pronto con una sorpresa: Las poblaciones campesinas, en su mayoría, apoyaban a los rebeldes y a las tropas del norte. Debido a esto, masacraron numerosas poblaciones civiles. Aunque muchas veces se hizo esto con el pretexto de que las personas de las aldeas protegían y apoyaban al Vietcong, en muchas ocasiones las matanzas estaban motivadas por un profundo racismo y discriminación hacia la población local.

Esto dio pie a numerosos abusos. Cientos de pueblos fueron completamente destruidos y miles de mujeres violentadas. Esto era, para las tropas norteamericanas, una estrategia de guerra psicológica que infundiría el terror sobre los vietnamitas para que, al final, cedieran ante la presión y la invasión estadounidense.

Sin embargo, esto ocasionó un incremento en el apoyo a las tropas vietnamitas que buscaban la expulsión de los norteamericanos y la unificación de Vietnam. La guerra para los vietnamitas se volvió en una guerra de defensa y de liberación.

Aunque el tema sigue a debate, es cierto que, durante la guerra de Vietnam, el consumo de drogas por parte de tropas norteamericanas incrementó de manera considerable. La marihuana, el LSD y otras fueron consumidas por soldados para soportar la presión y el miedo del momento, y para incrementar el ímpetu y la violencia al momento de combatir.

Debido a la dificultad que tenían las tropas norteamericanas para enfrentarse a los vietnamitas refugiados en las junglas, se efectuaron bombardeos masivos sobre grandes regiones de selva y poblaciones civiles con un agente químico conocido como Napalm. Este producto, parecido a la gasolina, tiene una capacidad de adhesión en cualquier superficie, y su duración de combustión es aún mayor. En 1972, el fotógrafo Nick Ut logró captar el momento en el que una población civil fue azotada por las bombas de Napalm.

Además del Napalm, se rociaron millones de litros del “Agente naranja”, un químico que mataba prácticamente toda la vegetación que tocaba y que, incluso hoy en día, dejó infértiles miles de hectáreas de cultivo. Observa el siguiente video que hace referencia a este tema.

  • Historia de una foto programa 3. Los niños de la guerra.

Revisa del tiempo 01:05 al 08:30.

La Guerra de Vietnam fue uno de los primeros conflictos bélicos documentados por la televisión y la prensa a gran escala. Esto hizo posible que desde su inicio se mostrara la magnitud del conflicto.

A pesar de que, en su mayoría, la población civil norteamericana apoyaba la Guerra porque creían que su gobierno estaba liberando a los vietnamitas, en 1968 la opinión pública comenzó a cambiar.

En Estados Unidos de América, los movimientos hippies y el Black Panther llevaban años manifestándose en contra del reclutamiento forzado de jóvenes afroamericanos y de clase media y baja para combatir al otro lado del mundo contra un enemigo que no había iniciado el conflicto. Para estos grupos, la guerra contra Vietnam no tenía ninguna justificación.

En ese año, las tropas del Vietcong y de Vietnam del Norte organizaron un enorme ataque a 38 ciudades de Vietnam del Sur, poniendo en sitio a la capital Saigón y atacando a la embajada norteamericana. A pesar de que el ataque fracasó, esto desmoralizó a las tropas norteamericanas debido a que sus esfuerzos y su guerra de terror no había logrado sofocar ni apagar los ánimos de sus contrincantes.

En la opinión norteamericana, esto influenció mucho: ¿Para qué continuar una costosa guerra en recursos materiales y humanos si ésta ni siquiera estaba teniendo éxito?

Además ¿Cómo era posible que un ejército de campesinos se opusiera a uno de los ejércitos más poderosos del mundo?

En la década de los 70, muchos periodistas denunciaron los atroces crímenes de guerra perpetrados por las tropas norteamericanas contra la población civil. Además, tanto China como la Unión Soviética intensificaron su apoyo a Vietnam con miles de materiales bélicos y equipo militar. En 1969, los Jemeres Rojos, un grupo comunista camboyano, había tomado el poder de su país y habían instaurado una dura dictadura.

La justificación inicial del gobierno estadounidense de detener el avance del comunismo había perdido todo sentido ante su inminente derrota. En el año de 1969, el recién nombrado presidente norteamericano, Richard Nixon, impulsó un programa de “vietnamización” de la guerra que consistía básicamente en preparar a las tropas de Vietnam del sur para combatir por cuenta propia al Vietcong y sus aliados.

Nixon comenzó de esta manera una retirada lenta y progresiva de las tropas del país asiático.

En 1972 los vietnamitas lanzaron un nuevo ataque a gran escala conocido como la “Ofensiva de Pascua”, lo que provocó una reacción norteamericana con más bombardeos. Parecía que la situación se había estancado.

Al año siguiente, con la intermediación del líder de la Unión Soviética, se estableció un acuerdo entre Estados Unidos de América y Vietnam del norte, por lo cual, la primera nación se comprometía a abandonar Vietnam del sur en poco más de un mes. Esto abrió el paso a las tropas aliadas del Vietcong para capturar en 1975 la capital del sur, Saigón.

En el marco de la Guerra Fría, esto significó un duro golpe para los estadounidenses, pues habían sido derrotados en una guerra en la que militarmente tenían una abismal superioridad.

Pero el costo de la guerra fue brutal para los vietnamitas. Las más de 7 millones de bombas arrojadas sobre Vietnam y Laos, por donde se suministraban de pertrechos los vietnamitas, causaron una enorme deforestación.

Si se comparará con la Segunda Guerra Mundial, en Vietnam se arrojaron más del triple de bombas. Casi una tonelada de explosivos fue arrojada por cada habitante vietnamita.

Más de un millón de vietnamitas, y casi 60,000 norteamericanos murieron. Cerca de 11 millones de campesinos tuvieron que migrar, y cientos de campos quedaron con minas activas. Casi el 70% de las industrias fueron destruidas. Con todo esto, Vietnam conservó su independencia.

Años después, muchos norteamericanos, veteranos de Vietnam, regresaron a ese país para vivir, arrepentidos, de su participación en el conflicto.

El norteamericano Mark Baker recopiló diversos testimonios de jóvenes connacionales que participaron en la guerra de Vietnam. A continuación, lee algunos de ellos.

“Nunca torturábamos a nadie […] pero una vez capturamos a uno […] Sabíamos que se iba a morir; estaba agonizando. Tenía una herida en la barriga con muy mala pinta. Tendríamos que haberlo rematado; habría sido lo más humano.

Pero no lo hicimos. En lugar de eso, nos turnamos para fotografiarnos apuntándolo con la bayoneta y ese tipo de cosas. No lo golpeamos ni nada, solo posamos y nos hicimos fotos. Eran todas diferentes, porque se revolcaba de lado a lado. Debió de tardar unos veinte minutos en morirse. Si echo la vista atrás, siento vergüenza. Me alegro de no conservar ninguna de esas fotos. Me avergüenzo mucho más ahora que entonces.”

Otro testimonio decía lo contrario:

“Cuando oigo hablar de prisioneros y cosas así, no tengo ni idea de a qué se refieren. Nosotros no hacíamos esas tonterías. Les disparaba y listo […]. Quitar una vida no significaba nada. Era lo normal”.

En ambos casos se reconoce la brutalidad de la guerra; pero solo en uno se muestra el arrepentimiento. ¿Por qué te imaginas que esto ocurría?

Has concluido el tema del día de hoy.

El Reto de Hoy:

La Guerra de Vietnam inspiró distintas expresiones artísticas y culturales en busca de la paz. Elabora un cartel, un collage o si prefieres, un escrito donde expongas las causas y consecuencias de esta guerra y responde la siguiente pregunta:

¿Por qué gran parte de la población civil estadounidense se pronunció en contra de esta invasión?

Para resolver el reto de esta sesión, no dudes en apoyarte en tu libro de texto.

¡Buen trabajo!

Gracias por tu esfuerzo.

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