Portada » La Revolución Rusa – Historia Primero de Secundaria

La Revolución Rusa – Historia Primero de Secundaria

Aprendizaje esperado: Reconoce el Tratado de Versalles como consecuencia del triunfo Aliado y como factor de la Segunda Guerra

Mundial.

Énfasis: Explicar la participación de Rusia en la Primera Guerra Mundial y las causas y consecuencias de la Revolución rusa.

¿Qué vamos a aprender?

La sesión de hoy tiene como propósito:

Explicar la participación de Rusia en la Primera Guerra Mundial y las causas y consecuencias de la Revolución rusa.

Para el desarrollo del tema, te sugiero anotar en tu cuaderno las siguientes preguntas clave:

  • ¿Cómo fue la participación de Rusia en la Gran Guerra?
  • ¿Cuáles fueron las causas de la Revolución rusa?
  • ¿Qué consecuencias trajo para el mundo esta revolución?

Lo que vas a necesitar, además de cuaderno, colores, bolígrafo y su libro de texto, es poner toda tu atención al desarrollo del tema para que descubras y anotes la respuesta a las preguntas planteadas.

¿Qué hacemos?

Los primeros años del siglo XX estuvieron marcados por cambios sociales, económicos y políticos derivados de la industrialización y del colonialismo.

El tren transiberiano recorría todo el territorio ruso, desde Moscú hasta Vladivostok; el barco inglés Lusitania ya navegaba de Europa a América en sólo cuatro días y medio; el telégrafo, inventado por el ingeniero italiano Guillermo Marconi, enviaba mensajes de Inglaterra a los Estados Unidos de América.

Inglaterra entregaba al mundo deportes como el tenis, el fútbol, el box, el patinaje y el golf.

En 1903, el premio Nobel de física se otorgaba por primera vez a una mujer: Marie Curie, por sus investigaciones sobre el fenómeno de la radiación, premio que volvió a recibir en 1911 por el descubrimiento de los elementos químicos: radio y polonio, éste último llamado así, en honor a su país de origen Polonia.

El cine mudo hizo su aparición gracias al invento de los hermanos Lumiere y Edison.

En los Estados Unidos de América, se ven circular automóviles movidos con motor producidos en serie por Henry Ford, y las calles se iluminan con pequeños “soles”, gracias a la energía eléctrica aplicada al foco. Una mañana de 1903, los norteamericanos hermanos Wright realizan su más anhelado sueño: Volar; pues logran despegar del suelo en su monoplano y recorrer la increíble distancia de 50 metros.

Sin embargo, no todo fueron avances y diversión. Como recordarás, en siglos anteriores surgieron varias potencias en Europa que se declararon rivales, desatando una lucha por conseguir más territorios, materias primas y nuevos mercados para vender sus productos. En 1900, junto con el nacimiento de un nuevo siglo, las tensiones geopolíticas en Europa se hicieron cada vez más evidentes.

El nacionalismo surgido en Europa a mediados del siglo XIX, junto con la paz armada, abonaron el terreno para acrecentar el ambiente bélico; las industrias al servicio de la guerra trabajaban incansablemente y los mecanismos ideológicos de los Estados se pusieron en funcionamiento mediante la educación y la propaganda, ya que, a partir de la exaltación de los valores nacionales, se conformaron ejércitos dispuestos a morir en defensa de su nación.

¿Sabías que la propaganda utilizada por los países estaba encaminada a influir en la mente y en la forma de actuar de sus habitantes? Puedes buscar caricaturas o carteles de la época y podrán observar la forma como buscaban influir en la conciencia de la población.

El nacionalismo fue usado por los gobiernos para convencer y justificar ante el pueblo la necesidad de ir a la guerra. Como ejemplo, observa las siguientes imágenes. En estos carteles se hace un llamado a los jóvenes para unirse al ejército.

La Primera Guerra Mundial fue un claro ejemplo de la forma en que el sentimiento nacionalista fue exaltado y utilizado para el reclutamiento de tropas y, aunque no fue el único conflicto en que este sentimiento fue puesto en evidencia, sí constituyó uno de los más importantes.

Los gobiernos de las Potencias Centrales y los de la Triple Entente plantearon la guerra como una afrenta a su nación; sin embargo, detrás de eso estaban presentes los afanes expansionistas de las potencias, que dominaban otros territorios como una muestra de su fortaleza como nación.

El inmenso imperio ruso, bajo el poder de la familia Romanov, no fue la excepción. La guerra ruso-japonesa de principios del siglo XX tuvo como finalidad la conquista de los territorios como Manchuria y Corea.

En este enfrentamiento, los rusos fueron derrotados por los japoneses, lo que puso de manifiesto el descontento de la población hacia el gobierno del Zar Nicolas II.

Ese descontento los llevó a una primera revolución en 1905, a través de la cual, se logró establecer una monarquía constitucional y una Duma o Parlamento con poderes legislativos que, no obstante, seguiría controlada por el Zar; así que las condiciones de miseria en las que vivía el pueblo, no fueron modificadas.

El zarismo, sin tomar en cuenta el atraso del país ni el abismo entre ricos y pobres, reclutó a millones de soldados para participar en la Primera Guerra Mundial en apoyo a Serbia, dos días después de que Austria le declarara la guerra en 1914.

El desarrollo de la guerra representó un enorme sacrificio para la población rusa. Con el estancamiento del Frente Occidental, Alemania se concentró en el Frente Oriental y el combate contra el Imperio ruso.

Las tropas rusas desorganizadas y con armamento obsoleto, sufrieron innumerables derrotas. Los soldados empezaron a desobedecer las órdenes de sus generales o a desertar del frente.

En las ciudades y en el campo, las manifestaciones fueron en aumento por la escasez de alimentos, los bajos salarios, las duras condiciones de trabajo y la falta de combustible para enfrentar el invierno ruso.

En 1917, la inconformidad social y la lucha de sectores y de partidos en contra del régimen zarista, endureció la represión del gobierno hacia sus opositores. La revolución rusa había comenzado.

Para comprender mejor este proceso, observa el siguiente video.

  1. Revolución Rusa

Como viste, las principales causas de la Revolución rusa son:

  • Las marcadas diferencias entre ricos y pobres. Los campesinos representaban más del 80% por ciento de la población y vivían en condiciones de gran pobreza. El 20% restante eran terratenientes que poseían grandes extensiones de tierra.
  • Las constantes derrotas del ejército ruso en la Primera Guerra Mundial y las bajas de sus soldados, debido a la desorganización, al desabasto de alimentos y de armas.
  • La falta de mano de obra desató una crisis económica y social que condujo a la escasez de productos básicos y a una hambruna entre la población.
  • La llegada del frío invierno de 1917, sorprendió al pueblo ruso en las peores condiciones.

En seguida abordarás las dos fases en que se puede dividir la Revolución Rusa de 1917:

1) La revolución de febrero, con la caída del zar Nicolás II

2) La revolución de octubre con la llegada de los bolcheviques al poder

Primera fase: En 1917, combatían al régimen zarista, tanto los partidos burgueses como el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso. Este partido se había dividido en dos sectores: los mencheviques, una minoría moderada, que creía en la posibilidad de que el capitalismo avanzara hacia mejores condiciones para obreros y campesinos; y los bolcheviques, que en ruso significa mayoría, liderados por Vladimir Ilich Uliánov, mejor conocido como Lenin, quienes sostenían que estaban dadas las condiciones para hacer una revolución que pusiera fin al capitalismo.

En febrero las manifestaciones y las huelgas como la obrera en Petrogrado a la que se le sumaron mujeres que pedían comida en las calles, fueron reprimidas por la policía. Poco después, esos mismos policías se unieron a las protestas al igual que los campesinos, provocando la abdicación del zar Nicolás II.

En la Duma, o parlamento, se agruparon los partidos liberales junto con los mencheviques para conformar un gobierno provisional, al mando de Aleksandr Kerensky.

Al mismo tiempo, los bolcheviques se organizaron en consejos —llamados sóviets— integrados por obreros, campesinos y soldados. Los sóviets pretendían cambios más radicales, por ejemplo, llegar a un acuerdo con Alemania y retirarse de la guerra, lo cual, permitiría el regreso de los soldados y abastecer a la población de víveres y combustible.

Kerensky, en cambio, apoyó la permanencia de Rusia en el conflicto mundial, por lo que siguió enviando tropas a los frentes de guerra; lo que provocó gran descontento y rebeliones que provocaron una nueva crisis en su gobierno.

En abril de ese año, Lenin regresó de su exilio para promover con más fuerza sus ideas, como la de darle “todo el poder a los sóviets” para lograr “paz, pan y tierra”. Con ello, el clima de agitación se acrecentó y propició las condiciones para la revolución y la toma del poder de los bolcheviques con Lenin al frente.

La segunda fase. El 24 y 25 de octubre —de acuerdo con el calendario juliano, utilizado entonces en Rusia—, los soldados y obreros agrupados en los sóviets de Petrogrado, actual San Petersburgo, lograron tomar por asalto el Palacio de Invierno, sede de la Duma, derrocando al gobierno provisional y, en su lugar, se nombró un Consejo de Comisarios del Pueblo dirigido por el propio Lenin.

El gobierno leninista expidió tres decretos:

El primero de ellos para extinguir la propiedad terrateniente y distribuir la tierra entre los campesinos.

El segundo para acordar un cese al fuego con Alemania y firmar un tratado de paz. De esta manera, Rusia quedaba como nación derrotada en la gran guerra, pues tuvo que ceder varios territorios, pero lograba establecer la paz.

El tercero de las nacionalidades, mediante el cual se les daba a las naciones que habían sido controladas por el zarismo, la libertad de independizarse o de integrarse a la recién creada República Socialista Federativa Soviética de Rusia y antecedente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

En 1918, se formaron dos ejércitos; el llamado ejército rojo, integrado por los bolcheviques y organizado por León Trotsky y el ejército blanco integrado por fuerzas contrarrevolucionarias que intentaron derrocar al gobierno leninista buscando el apoyo de países como Francia y los Estados Unidos, intento que fracasó, y fueron derrotados por el ejército rojo integrado, en su mayoría, por obreros y campesinos.

La economía del país estaba en ruinas y la población vivía en la miseria, por lo que el principal reto del gobierno fue la reconstrucción económica y militar; el descontento de los contrarrevolucionarios ocasionó un atentado en contra de Lenin, quien inició un proceso de depuración en las filas revolucionarias.

En el año de 1919, se inauguró el Primer Congreso de La III Internacional, que en solidaridad con obreros y campesinos buscó la liberación nacional de los pueblos coloniales y semicoloniales de Asia.

El 30 de diciembre de 1922, con la finalidad de integrar las diferentes nacionalidades, se proclamó la creación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas hasta su disolución en 1991.

A Lenin le preocupaba quién lo sucedería en el poder y así lo expresó en una carta dirigida al Congreso conocida como “El testamento de Lenin” donde expresó sus preocupaciones sobre diversos temas, en particular, por quién dirigiría al país después de su muerte, haciendo referencia tanto a Trotsky como a Stalin.

Lee el siguiente fragmento.

“Nuestro partido se apoya en dos clases, […] y sería inevitable su caída si estas dos clases no pudieran llegar a un acuerdo […] En tal caso, no habría medida capaz de evitar la escisión. […] Me refiero a la estabilidad como garantía contra la escisión en un próximo futuro, y tengo el propósito de exponer aquí varias consideraciones de índole puramente personal.

Yo creo que lo fundamental en el problema de la estabilidad, desde este punto de vista, son tales miembros del CC (Consejo de Comisarios) como Stalin y Trotski. Las relaciones entre ellos, a mi modo de ver, entrañan más de la mitad del peligro de esa escisión que se podría evitar, y a cuyo objeto debe servir, entre otras cosas, según mi criterio, la ampliación del CC hasta cincuenta o cien miembros.

El camarada Stalin, llegado a secretario general, ha concentrado en sus manos un poder inmenso, y no estoy seguro de que siempre sepa utilizarlo con la suficiente prudencia.

Por otra parte, el camarada Trotski […] no se distingue únicamente por dotes relevantes. Personalmente, quizá sea el hombre más capaz del actual CC, pero está demasiado ensoberbecido y se deja llevar demasiado por el aspecto puramente administrativo de los asuntos.

Estas dos cualidades de dos destacados dirigentes del CC actual pueden conducir, sin quererlo, a la escisión, y si nuestro partido no toma medidas para impedirlo, la escisión puede producirse de manera imprevista […]

En cuanto a los jóvenes miembros del CC, diré unas palabras de Bujarin y Piatakov. Son, a mi juicio, los que más se destacan (entre los más jóvenes), y, al tratarse de ellos, se debería tener en cuenta lo siguiente: Bujarin no sólo es un valiosísimo y notable teórico del partido, sino que, además, se le considera legítimamente el favorito de todo el partido; pero sus concepciones teóricas pueden calificarse de enteramente marxistas con muchas dudas, pues hay en él algo escolástico (jamás ha estudiado y creo que jamás ha comprendido por completo la dialéctica).

Viene después Piatakov, hombre sin duda de gran voluntad y dotes, pero que se deja llevar demasiado por el ejercicio de la administración y el aspecto administrativo de los asuntos para que se pueda confiar en él, en un problema político serio. Naturalmente, una y otra observación son valederas sólo para el presente, suponiendo que estos dos destacados y fieles militantes no encuentren ocasión de completar sus conocimientos y de corregir su formación unilateral”.

Lenin

Sus presentimientos se hicieron realidad; las pugnas por el poder entre León Trotsky y José Stalin, iniciaron después de la muerte de Lenin.

Es momento de hablar de las consecuencias más importantes que dejó esta revolución:

  • La caída del zarismo y con ello, el fin de los casi tres siglos de la dinastía Romanov en Rusia
  • La instauración del primer país socialista en el mundo
  • La creación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas en 1922
  • Se produjeron cambios sociales y culturales significativos como: el debilitamiento de las religiones y el fomento del ateísmo, el aborto legal, el divorcio y la despenalización de la homosexualidad (aunque volvió a prohibirse en 1934), mejoras sociales para las mujeres, una educación laica, obligatoria y gratuita

Las consecuencias para el mundo se pueden resumir de la siguiente manera:

  • La Revolución Rusa se constituyó en el primer hecho histórico mundial, donde los ideales del marxismo buscaron implantarse en la sociedad
  • En la economía, significó poner los medios de producción al servicio de las mayorías
  • En lo político, se planteó la dictadura del proletariado, es decir, el ejercicio del poder del estado por parte de obreros y campesinos agrupados en los soviets
  • El triunfo de la Revolución Rusa marcó la división del mundo en dos bloques: el socialista y el capitalista

El Reto de Hoy:

¿Habrás respondido acertadamente a las preguntas clave de esta sesión?

¿Cómo fue la participación de Rusia en la Gran Guerra?

R= Rusia entró a la guerra al lado de la triple entente, sin embargo, su ejército estaba mal preparado, por lo que su desempeño en la guerra estuvo marcado por constantes derrotas y millones de bajas en su ejército.

¿Cuáles fueron las causas de la revolución rusa?

  • Las grandes diferencias sociales y económicas entre la población.
  • Las derrotas y numerosas bajas del ejército ruso. La grave crisis económica debido a los problemas en la producción que no lograban abastecer a la población de lo necesario.
  • El frío invierno ruso que terminó por minar la salud del ejército y de la población rusa.

¿Qué consecuencias trajo para el mundo esta revolución?

R= El triunfo de la Revolución Rusa fue un hecho histórico sin precedentes, pues significó el establecimiento del primer país organizado bajo el modelo socialista que marcó durante buena parte del siglo XX, la división del mundo en dos bloques: el capitalista y el socialista.

Te invito a investigar más sobre el tema con la lectura del libro: Diez días que estremecieron al mundo de John Reed, un periodista estadounidense y militante comunista.

¡Buen trabajo!

Gracias por tu esfuerzo.

Deja un comentario