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Las ciudades fortificadas: Cacaxtla – Historia Segundo de Secundaria

Aprendizaje esperado: Conoce los principales rasgos del Clásico tardío; también identifica y compara la vida de algunas de las principales culturas de esa época.

Énfasis: Reconocer que tras la caída de Teotihuacan florecieron Cantona, Cacaxtla, Xochicalco como importantes centros económicos y arquitectónicos.

¿Qué vamos a aprender?

Continuarás con el estudio de las principales culturas del Clásico tardío. Las culturas mesoamericanas se fueron sucediendo unas a otras dentro de los llamados horizontes culturales que son el Preclásico, Clásico y Posclásico. En esta sesión, conocerás lo que pasó en la región de los actuales estados de Tlaxcala y Puebla a la caída de la metrópoli teotihuacana, con especial énfasis en la imponente ciudad de Cacaxtla y sus bellísimos murales.

¿Qué hacemos?

Antes de iniciar la explicación debes conocer la situación de Mesoamérica a partir del siglo VII d.n.e. Sobre ella, el historiador Pablo Escalante en “Nueva Historia Mínima de México Ilustrada” dice:

La etapa que va del año 650 al 900 d.C. se conoce normalmente con dos nombres. Si se mira desde el centro de México, desde el punto de vista de la caída de Teotihuacan y los dramáticos cambios que le sucedieron, se le llama Epiclásico; pero si se mira desde el punto de vista de la región maya, que justo entonces alcanzó su momento más próspero, se le denomina Clásico tardío. En cualquier caso, la fecha inicial de esta etapa corresponde con la crisis que acabó con la hegemonía teotihuacana, y la última fecha se refiere a la extinción de la cultura maya clásica. […]

[…] Algo antes del año 600 dC. cesa la influencia teotihuacana en el área maya, y entre esa fecha y el año 700 dC. las huellas de la presencia teotihuacana se borran de toda Mesoamérica: el gran puerto de Matacapan se esfuma como centro de intercambio; la cerámica teotihuacana desaparece de la zona de minas de cinabrio en San Luís Potosí; se interrumpe el comercio entre Morelos y el valle de México, y, en pocas palabras, la era teotihuacana llega a su fin.

Esta violenta contracción del sistema teotihuacano parece haber sido causada por el empuje de ciudades intermedias que buscaban un papel más activo en las redes de intercambio; es como si las regiones de Mesoamérica se hubieran sacudido la presión de una potencia que pretendía regular la vida económica de todos. […]

[…] Tal parece que ante el vacío dejado por Teotihuacan todos se apresuraron a reconstruir desde sus respectivas regiones, los hilos de una antigua red de intercambios. Y en esa red, antes administrada por un poder central, ahora se formaban nudos en los que coincidían varias iniciativas. Fue una época agitada, no cabe duda, y fue una época de intensa actividad militar: Teotenango, en el nacimiento del Lerma, se desarrolla en una montaña difícil de atacar, y Xochicalco y Cacaxtla, no satisfechos con situarse en lo alto de las colinas, se rodean de fosos y murallas. En la pintura mural de Cacaxtla el tema de la lucha entre la humedad y la sequía adopta la forma de una cruel batalla.

Las ciudades florecientes del Epiclásico [detuvieron] su desarrollo y [quedaron] parcial o totalmente despobladas hacia el año 900 d. c.: Tajín, Xochicalco, Cacaxtla [quedaron desiertas]. [Comenzó] entonces el periodo que conocemos como Posclásico y que durará hasta la conquista española.

Nueva Historia Mínima de México Ilustrada

Pablo Escalante

En ese mundo en reacomodo y constante competencia por el poder, el vacío dejado por la desaparición de Teotihuacan fue ocupado, en el caso de la región poblano-tlaxcalteca, por la imponente ciudad de Xochitecatl-Cacaxtla, la cual comenzó su esplendor a partir del año 650 d.C. Pero ¿cómo surgió esta ciudad?, ¿quiénes la fundaron?

Sobre el origen de la ciudad de Xochitecatl-Cacaxtla explica lo siguiente Diego Muñoz Camargo, un cronista del siglo XVI, que escribió el libro “Historia de Tlaxcala”. En él se puede leer que:

“Los Ulmecas y Xicalancas pasaron adelante […] hasta llegar a la provincia de Tlaxcala. […] y aquí en este sitio hicieron los Ulmecas su principal asiento y poblaron, como el día de hoy nos lo manifiestan las ruinas de sus edificios, que según las muestras fueron grandes y fuertes; y así las fuerzas y barbacanas, albarradas, fosas y baluartes, muestran indicios de haber sido la cosa más fuerte del mundo, y ser obrada por mano de innumerables, y gran copia de gentes la que vino a poblar, porque donde tuvieron su principal asiento y fortaleza es un cerro o peñol que tiene casi dos leguas de circuito, y en torno de este peñol, por las entradas y subidas, antes de llegar a lo alto de él tiene cinco albarradas y otras tantas cavas y fosas de más de veinte pasos de ancho, y la tierra sacada de esta fosa servía de bastión o muralla de un terrapleno muy fuerte, y la hondura de las dichas cavas debía de ser de gran profundidad”.

Historia de Tlaxcala (fragmento)

Diego Muñoz Camargo

Gracias a este testimonio, el más antiguo que se conoce sobre la ciudad, actualmente se considera que Xochitecatl-Cacaxtla fue fundada por olmecas-xicalancas venidos de otra región. Estos edificaron su ciudad en la región del valle poblano-tlaxcalteca, a unos 18 kilómetros de la actual capital del estado de Tlaxcala.

La ciudad fue establecida en la cima de un cerro perteneciente al bloque de cerros Xochitecatl-Nativitas-Nopalucan, aprovechando para eso las ruinas de un antiguo centro ceremonial abandonado alrededor del año 200 de nuestra era.

Desde estas elevaciones era posible que los habitantes de Cacaxtla tuvieran control sobre una parte importante del valle que se extendía a sus alrededores, incluyendo el Río Atoyac, el río Zahuapan y una laguna que existía en ese tiempo, todos ellos, elementos muy importantes para la producción agrícola, la pesca, la caza y la obtención de materias primas con las cuales realizar diversos productos.

El construir la ciudad sobre los cerros también les permitió defenderse de mejor manera ante cualquier ataque enemigo, para lo cual, además construyeron fosos y murallas.

Este cambio, común a otras ciudades coetáneas como Xochicalco, respondió a la constante actividad militar que hubo durante el periodo Epiclásico en toda Mesoamérica, fruto de la descomposición del estado teotihuacano, la competencia política y militar entre multitud de ciudades y el constante movimiento de personas entre diversas regiones mesoamericanas.

Durante el Epiclásico las figuras militares comenzaron a tener mayor importancia dentro del entramado social que en los años anteriores.

Para seguir conociendo más de la ciudad de Cacaxtla, observa el siguiente video sobre este interesantísimo sitio arqueológico.

  1. Cacaxtla.

Después del video anterior, es posible puntualizar los siguientes aspectos:

En los alrededores de Cacaxtla se podía cultivar maíz, frijol, legumbres y amaranto. También la cercanía de dos ríos y de una zona lacustre permitía conseguir peces, patos, insectos y tule. Además, había bosques en los cerros y montañas de los alrededores donde era fácil cazar animales silvestres, como venados o conejos, así como obtener madera y piedras para la construcción.

La labor agrícola estaba en manos de la población campesina la cual vivía en pequeñas aldeas ubicadas en los alrededores de la ciudad, mientras que el centro administrativo, político y religioso de la sociedad se hallaba en la acrópolis de Cacaxtla y en el centro ceremonial de Xochitecatl, donde la élite religiosa y política, así como artesanos muy especializados, vivían en residencias más grandes y lujosas que el resto de la gente.

La actual acrópolis de Cacaxtla, donde se pueden apreciar diversos edificios, fue construida por medio de la continua superposición de diversas etapas constructivas, costumbre muy arraigada en toda Mesoamérica. En conjunto, los dos recintos ceremoniales de Xochitecatl-Cacaxtla parecen expresar dualismos relacionados a un simbolismo de género, de vida y del cosmos.

El centro ceremonial de Xochitecatl congregó a los residentes de los palacios públicos y administrativos. Ahí se erigió como principal complejo arquitectónico la Pirámide de las Flores, la cual adquirió importantes funciones rituales, al estar alineada con el Edificio A de Cacaxtla y el volcán de la Malinche. En esta pirámide destaca el hallazgo de una multitud de figurillas de mujeres colocadas en ofrendas. En su conjunto, representan el ciclo de vida desde el nacimiento, adolescencia, madurez, maternidad, ancianidad y muerte. También se representan las posiciones sociales como las oradoras o las dirigentes. Este hallazgo demuestra el rango social que tenían las mujeres y el papel protagónico que ocupaban en las sociedades mesoamericanas.

Otro elemento central en la evolución y desarrollo de Cacaxtla fue su situación geográfica, puesto que se colocaba sobre las rutas que permitían el comercio entre diversas regiones, como el Golfo, la zona maya, Oaxaca y el Valle de México. Por esta razón, una de las principales actividades que se realizó en esta urbe fue el comercio, situación que se hace evidente por la aparición de productos provenientes de otras regiones. De hecho, el nombre de Cacaxtla proviene de cacaxtli, que eran unos armazones que usaban para transportar productos.

La cerámica muestra también vínculos comerciales con Cholula y Oaxaca. La importancia del comercio también se hizo evidente en uno de los elementos más importantes y representativos de Cacaxtla: la pintura mural.

Los emblemáticos murales de Cacaxtla, probablemente pintados entre mediados del siglo VII y principios del siglo IX d.n.e. muestran ciertos rasgos de las tradiciones estéticas del sureste maya o de la costa del golfo. Destacan en su composición los colores rojo óxido, amarillo ocre, azul maya, negro y el blanco. Este arte militarista vincula a Cacaxtla con otras zonas arqueológicas del Clásico tardío como Xochicalco, en Morelos; Tajín, en Veracruz y sitios mayas como Yaxchilán y Bonampak en Chiapas.

Aunque aparentemente, Cacaxtla carece de murallas como las de Xochicalco, sus murales representan temas militares. La mayoría de los personajes son hombres que participan en batallas, los guerreros fueron caracterizados portando, por ejemplo, pieles de jaguar. Además, se ilustran otras actividades, como rituales o el intercambio comercial.

Para conocer más sobre estos murales, observa el siguiente video. En específico, presta atención en el esfuerzo que implica su conservación, para que todas y todos podamos seguir disfrutando de esta herencia artística y cultural del México antiguo.

  1. Conservación de Pintura Mural en Cholula y Cacaxtla.

En las pinturas murales de Cacaxtla, se puede relacionar con mayor claridad el movimiento y fusión de ideas, personas y tradiciones que conllevó la caída de Teotihuacan a partir del siglo VII. Motivos mayas y del altiplano central se mezclaron en los muros de los edificios de Cacaxtla y revelan la cosmovisión de aquella sociedad, en la que la religión y la vida diaria estaban fuertemente relacionadas.

Sin embargo, a pesar de la presencia de tan impresionantes restos históricos, actualmente falta mucho por conocer sobre esta cultura. Lo que sí se ha podido saber es que aproximadamente entre el año 900 y el 1000 de nuestra era, el sitio fue nuevamente abandonado, situación que se ha relacionado con una probable erupción del volcán Popocatépetl, la cual obligó a los habitantes del valle poblano-tlaxcalteca a migrar y abandonar su ciudad, la cual ya no volvería a ser habitada.

Has llegado al final de la sesión. Recuerda que para obtener más información sobre Cacaxtla puedes acudir a tu libro de texto de Historia, así como a la página web del Instituto Nacional de Antropología e Historia, donde podrás encontrar más imágenes e información sobre este importante sitio.

El Reto de Hoy:

Elige uno de los murales de Cacaxtla que más haya llamado tu atención e intenta recrearlo en tu cuaderno o algún otro material con diferentes pinturas, presenta a tu familia tu facsímil de mural y explica cuál era su historia y significado.

  1. Los murales del Templo de Venus.
  2. El mural de “La batalla”.
  3. Los murales del Hombre águila o del Hombre jaguar.
  4. El mural del Templo rojo.

¡Buen trabajo!

Gracias por tu esfuerzo.

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