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Libertad y participación en la adolescencia

Aprendizaje esperado: Reconoce la participación como un derecho e identifica las condiciones para ejercerlo responsablemente en los distintos espacios sociales para beneficio de la comunidad.

Asignatura de repaso: Formación cívica y ética 1º.

¿Qué vamos a aprender?

Reflexionarás sobre el significado de la libertad y la participación en la adolescencia, así como sobre las posibilidades de organizarte a fin de contribuir a la resolución de problemas del espacio escolar y de la comunidad a la que perteneces.

Hasta hace relativamente pocos años, cuando se hablaba de libertad y sobre todo de participación, se pensaba en los derechos propios de las y los ciudadanos, es decir, de las personas mayores de 18 años. Se trataba de un discurso que reconocía que niñas, niños y adolescentes tenían derechos sociales, por ejemplo, a la salud, a la educación y a la alimentación, pero que parecía reservar los derechos cívico-políticos a los adultos.

Por fortuna, esto ha cambiado y desde la aprobación de la Convención sobre los Derechos del Niño por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1989, ha quedado claro que niñas, niños y adolescentes también tienen derecho a expresarse con libertad, a que sus opiniones sean tomadas en cuenta y a participar en las decisiones públicas.

¿Qué hacemos?

Observa el siguiente video.

  1. Evaluemos nuestra libertad.

La libertad de opinar y el derecho a ser tomadas y tomados en cuenta y a participar, son elementos propios de una nueva forma de educar que revolucionó a la institución escolar.

En la escuela tradicional, el estudiante era un ser pasivo que se limitaba a escuchar y a repetir lo que decían los docentes; sin embargo, poco a poco, se abrió paso en distintas partes del mundo el movimiento de la Nueva Escuela, cuyo principal lema es: “educar en y para la libertad”. En ella, el estudiante es alguien que colabora activamente en su propio aprendizaje, con la guía y acompañamiento de sus docentes.

Para desempeñar ese papel activo, responsable y comprometido que le asigna la Nueva Escuela, el estudiante debe tener un espacio de libertad y una voz propia.

La libertad de opinar, el derecho a participar tanto en la definición de las reglas de convivencia como en la toma de decisiones relevantes de la escuela, y el derecho a elegir representantes, son derechos, entre otros, que están en la base de una nueva forma de entender el papel de la educación y la escuela en las sociedades democráticas.

Al igual que la libertad, la participación cobra sentido cuando sirve para algo que las personas y las comunidades consideran valioso. De esto habla el siguiente video.

  1. El derecho de participar en la escuela.

La participación es el corazón mismo de la democracia, podemos participar de muchas maneras, por ejemplo, eligiendo a nuestros representantes, vigilando su desempeño, exigiéndoles cuentas claras, e involucrándonos en el mejoramiento de las comunidades.

Las democracias, sobre todo las más consolidadas, tienen un amplio abanico de posibilidades para la participación. En el video se revisan algunas modalidades de la llamada democracia directa, como el referéndum y el plebiscito, que complementan los mecanismos de la democracia representativa.

Para alguien como tú, que estás a varios años de alcanzar la edad legal de la ciudadanía, estas formas de participación te pueden resultar muy lejanas. Pero la democracia no es patrimonio exclusivo de los adultos, de los partidos, ni tampoco de los políticos profesionales. Es una forma de vida que nos concierne a todos y que debe estar presente en los distintos espacios sociales.

Tú también formas parte de la democracia y, al igual que todas las niñas, los niños y adolescentes, ¡tienes algo importante que decir para mejorar nuestra convivencia y nuestra forma de gobierno!

Tienes el derecho a ser escuchada o escuchado y tomada o tomado en cuenta en todas las decisiones que te atañen. Puedes y debes participar activamente en los distintos espacios en los que estás presente.

Algunas personas piensan que la participación de niñas, niños y adolescentes es una simulación, y en el mejor de los casos, una suerte de entrenamiento para cuando seas mayor y puedas participar de verdad. Tú tienes la capacidad de transformar tu vida y la vida de tu comunidad, de esto trata el siguiente video:

  1. Acciones organizadas.

El caso que viste en el video, tuvo merecido reconocimiento internacional, pero no es excepcional. Hay muchas experiencias, desde años atrás, de estudiantes de secundaria que desarrollan proyectos de mejoramiento de sus escuelas y de las comunidades en las que viven. 

No son sólo ejercicios escolares, sino verdaderos proyectos de intervención comunitaria, en los cuales los estudiantes desarrollan sus capacidades de organización, planeación, construcción de alianzas y diálogo con las autoridades, para dar vida a transformaciones que mejoran la calidad de vida de la comunidad.

Recapitulando

Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1989.

Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho:

  • A expresarse con y en libertad.
  • A que sus opiniones sean tomadas en cuenta.
  • A participar en las decisiones públicas.

Nueva Escuela

“Educar en y para la libertad”.

Alumnos y alumnas colaboran activamente en su propio aprendizaje; tienes:

  • El derecho de opinar.
  • La libertad de opinar.
  • El derecho a elegir.

La participación cobra sentido cuando sirve para algo que las personas y las comunidades consideran valioso

  • ¡Participar para mejorar nuestra vida y la vida de los demás!
  • La participación es el corazón mismo de la democracia.

Recuerda que: ¡tienes la capacidad de transformar tu vida y la vida de tu comunidad!

Si te interesa saber más, puedes buscar en internet la Guía de participación para adolescentes, elaborada por UNICEF, el Instituto Nacional Electoral y SIPINNA. Es un texto divertido y ligero en el que seguirás aprendiendo acerca de los temas que revisaste hoy.

Dinámica en familia.

Para reforzar lo aprendido puedes analizar en familia sobre los problemas que afectan su comunidad y de qué manera pueden participar o ayudar a solucionarlos.

¡Buen trabajo!

Gracias por tu esfuerzo.

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