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Libre para elegir la mejor forma de actuar – Civismo Tercero de Secundaria

Aprendizaje esperado: Valora la dignidad y los derechos humanos como criterios éticos para ejercer la libertad y autorregularse tanto en el plano personal como social.

Énfasis: Analizar casos hipotéticos o reales relacionados con la libertad que pongan en juego el juicio moral y el criterio ético del adolescente.

¿Qué vamos a aprender?

Analizarás casos hipotéticos o reales que pongan en juego tu juicio moral y criterio ético, en relación con la libertad.

Se trata de un tema importante porque las personas que ejercen su libertad se enfrentan a la necesidad de decidir constantemente. En estas decisiones hay ocasiones en las que se puede afectar a otras personas, en que se ven cuestionados los valores o simplemente no sabes cómo las personas pueden tomar tus actos. Es en estos casos que necesitas del juicio moral y criterio ético, y por ello es importante que aprendas a desarrollarlos.

¿Qué hacemos?

La libertad de las personas y que, como producto de su ejercicio, es que se toman decisiones; pero primero se tendría que partir de la idea de libertad para después pensar en la manera en que se toman decisiones y, al final, pensar en algunos casos donde se ponga en juego el juicio moral y criterio ético.

Para poder reflexionar sobre el juicio moral, necesitas pensar en esta primera condición: la libertad de las personas. Ésta no siempre ha sido una idea o un concepto sobre el cual las sociedades preguntaran, aunque muchas culturas se cuestionaron ¿hasta dónde las personas pueden decidir sobre sus vidas?

¿Qué es lo que debe quedar de uno, al final de tu vida? Es una pregunta que tiene que ver con la libertad, si haces cosas en beneficio propio solamente o piensas en la colectividad. Por ello, el poeta Nezahualcóyotl decía: “Dejemos al menos cantos, al menos flores”.

Con esta frase hacía ver que era importante que, al final de la vida, hubiera un balance positivo de cada uno, que lo que hayas expresado y hecho fuera bueno, bello.

Pero esto no se ha pensado siempre. En la historia de la humanidad hay ejemplos de quienes afectaron la libertad de muchas personas, motivados por la búsqueda de satisfacción personal, ya sea por poder, posiciones económicas o prestigio.

Hacia principios del siglo XX, dos ejemplos de situaciones en las que se vulneró la libertad por la búsqueda de poder entre las naciones, y al interior de las sociedades, fueron la primera y segunda guerras mundiales. Como lo sabes, estas guerras provocaron la muerte de muchas personas y, específicamente en la segunda guerra mundial, se favoreció la discriminación hacia todo aquello que era diferente, como grupos étnicos, personas con discapacidad, creencias religiosas distintas, entre otras; esto de la mano de una idea de “superioridad”.

Aún ahora se piensa que hay sociedades más avanzadas que otras o que ciertas personas son superiores por su color de piel o rasgos físicos. Esto afecta el ejercicio de la libertad. Sin embargo, todas las personas son iguales sin importar la condición ni ningún otro motivo. Una persona no puede ser tomada como inferior, ni la cultura a la que pertenece. Ningún motivo justifica un trato desigual o que prive a alguna persona de participar en espacios o actividades, tampoco que se desconozcan sus derechos.

Pero entonces, si estas desigualdades existen en la sociedad y hay personas que pueden vulnerar o afectar los derechos, ¿qué puedes hacer para defender tu derecho a la libertad?

El comportamiento humano siempre puede inclinarse hacia la satisfacción personal, dejando de lado los derechos de otras personas. Justo por eso se requiere de la ética y la moral.

Pero, después de la segunda guerra mundial una parte de la comunidad internacional trató de fortalecer el reconocimiento del derecho de las personas en todos los países. Es así como se creó la Organización de las Naciones Unidas, y en ese marco surgió también la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Se trata de un documento publicado el 10 de diciembre de 1948 por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París, traducida a más de 500 idiomas.

Fue elaborada por representantes de todas las regiones del mundo y establece los derechos fundamentales que todo individuo debe gozar, independientemente de su origen étnico, nacionalidad, grupo cultural, nivel socioeconómico, sexo, religión u orientación sexual.

Es un documento muy importante. En su artículo 1° menciona que.

“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”.

Aunque cada uno sea una persona única e irrepetible por las características, como la nacionalidad, cultura, rasgos físicos o cualidades personales. Todos los seres humanos son libres y se tiene igualdad de derechos.

La declaración establece la responsabilidad de los “Estados parte” con sus ciudadanos; los gobiernos son quienes deben garantizar los derechos de las personas, y al mismo tiempo dar un marco de actuación en la vida cotidiana. Por otro lado, el artículo primero menciona que deben comportarse fraternalmente unos con otros, pero ¿cómo es que los seres humanos se pueden comportar fraternalmente con el resto?, ¿esto sirve al ejercicio de mis derechos?

El comportamiento de todo individuo debe basarse en el conocimiento y responsabilidad de sus actos, considerando un vínculo de solidaridad, cordialidad, cooperativismo, respeto y tolerancia con la humanidad. Esto sirve al ejercicio de los derechos, cuando los intereses personales son más importantes que la armonía social, pueden generarse conflictos.

Pero entonces, aunque todos somos libres, ¿hay personas que pueden aprovechar sus condiciones para colocarse por encima de los demás?

Puede que esto pase, pero la libertad es algo más complejo, no se trata sólo de lo que quieres hacer y obtener, hay que considerar si afectas o no a otras personas, si tus actos tienen consecuencias a futuro u otros varios factores.

Observa el siguiente video del inicio al minuto 02:18, donde se profundiza más en qué consiste la libertad. Toma nota sobre las ideas más importantes y escribe las dudas que te vayan surgiendo.

  1. Soy libre y decido 2

Creces en un mundo con características y condiciones que no siempre eliges. Y es a lo largo de tu desarrollo que se decide aceptar ciertas normas o reglas de convivencia, es decir, se da la importancia a la libertad y se aplica el pensamiento reflexivo, pensando en el bien propio y común.

Es hacer un uso responsable de la libertad. La capacidad para elegir nos confiere la posibilidad de reflexionar y autorregularnos para no afectar la salud, intereses o la convivencia social.

Autorregularse es el control que se tiene sobre las acciones, con base en los límites personales o sociales con los que se está de acuerdo, los valores, y que orientan la práctica de la libertad, lo que permite tener autonomía.

¿la libertad tiene límites?

La libertad personal está directamente relacionada con el respeto hacia las y los demás. La libertad de una persona se ve limitada por los derechos de las otras personas. Esto es así porque si las personas actuarán libremente, sin considerar a las y los demás, constantemente habría conflictos. Para actuar con libertad de manera responsable se requiere tener autonomía moral.

¿Qué es la autonomía moral? ¿Qué significa ser autónomo? Escucha la opinión de algunos adolescentes acerca de esto.

  1. La autonomía moral

La libertad da la oportunidad de elegir; a medida que creces y desarrollas una capacidad de actuar, tienes diferentes pautas o modelos de conducta que permiten tanto sentirse bien contigo mismo, como convivir armónicamente con los diferentes grupos de pertenencia.

Las decisiones comienzan a ser más autónomas a medida que desarrolles y reflexiones en las situaciones que se presentan, lo que lleva a ser consciente de las responsabilidades que implica tomar una decisión.

Las pautas morales son modelos de conducta aceptados socialmente y de manera general se relacionan con una conducta aceptada o no por los demás. Como se mencionó en el video, desde que pequeños las aprendes y es cómo puedes ir determinando lo que es correcto o incorrecto.

En la medida en que desarrollas la capacidad de reflexionar y el pensamiento crítico, puedes reconocer como válidas algunas pautas de conducta o no estar de acuerdo con ellas.

Por ejemplo, regresando al caso de Elisa, que se menciona en el video. Julián quiere tener un noviazgo con ella, pero ella no cree que sea una buena opción. Sus compañeras le dicen que todas tienen novio, aun cuando no siempre tienen buena impresión de la manera en que las tratan, además algunos son celosos y les piden dejar de hablar con amigos o amigas.

Elisa cree que ha observado la forma de ser de Julián y, aunque éste la busca constantemente, es detallista y alegre, hay algo que no le agrada: a veces es impositivo, no se preocupa mucho por sus estudios y le molesta que Elisa hable con otros compañeros. Aunque le gustaría tener novio, como sus amigas, no se quiere sentir presionada y cree que sus papás tampoco la dejarían.

Al negarse a ser novia de Julián está eligiendo libremente, tomando en cuenta sus expectativas y deseos. Pero sus compañeras no están de acuerdo, les parece que Julián es buena persona, además así podrían ir a pasear todas en pareja.

Elisa ejerce su autonomía siguiendo su propia pauta de conducta. Piensa ahora. ¿qué harías tú?, ¿cómo le afectaría a Elisa tener un novio si no está completamente segura?

Es importante tomarse un tiempo para reflexionar respecto a todo lo que implica esa situación, a lo que estás de acuerdo o no, a lo que te gusta o no. Por lo que se ve, la capacidad de reflexionar de Elisa le permite ser autónoma en sus decisiones.

Ésta pareciera ser una decisión relativamente sencilla, pero no lo es. Decidir con quién relacionarse es de gran importancia, sobre todo cuando se trata de la adolescencia, en la cual se construye la identidad personal.

Imagina ahora que Julián y Elisa tuvieran una relación y alguno de los dos pidiera algo comprometedor, ya sea una relación sexual, salir a escondidas o dejar de hablar con sus amistades. En estos casos, el conflicto es más evidente y se requiere de la autonomía moral y el juicio ético para su resolución. Los juicios éticos se ponen en juego cuando las alternativas son deseables en algún grado, entonces las personas pueden hacer una revisión de las opciones y buscar una forma de no afectar su libertad.

Es de suponer que, si las personas se quieren y atraen, pueden pensar en tener una relación íntima, pero ¿a qué edad y bajo qué condiciones es deseable? También es posible que no parezca mala idea salir a escondidas con tu novio, pero si no es malo, ¿por qué se debe ocultar?, ¿qué riesgos puedes correr? Si tienes mucho cariño por alguien, ¿es un motivo suficiente para aislarse de otras personas?

Pero, ¿qué es el juicio ético? Para entender a qué se refiere observa el siguiente video del inicio al minuto 05:22. Presta atención en la diferencia entre la autonomía moral y el juicio ético y anota las características o definiciones que se den.

  1. El derecho a la libertad y sus desafíos

La autonomía moral es la capacidad para mirar el mundo desde los principios éticos que decides aceptar, y el juicio ético es una herramienta para lograr desarrollar esta capacidad. Esto es un proceso: la autonomía no es algo que se logra de un día a otro, sino que se va desarrollando y el juicio ético también se va construyendo.

¿Qué es la heteronomía?

Es una forma de regular la conducta de las personas, estableciendo normas de comportamiento aceptables o límites, pero que no son propias, es decir, actúas de acuerdo con lo que otras personas mayores consideran adecuado para ti y la sociedad.

¿Entonces, la heteronomía es algo malo?

Son pautas que van guiando y, a partir del desarrollo de la autonomía, puedes decidir aceptarlas o no. Cómo pudiste observar, hay niveles en la heteronomía que van desde la aceptación completa de las normas, o de lo que diga la sociedad, hasta un nivel en que puedes tomar decisiones a partir de los principios éticos que escoges. Pero la heteronomía no es algo que se pueda evitar completamente, sólo se debe buscar estar consciente de ella.

Además, cabe destacar que la reflexión sobre la autonomía de las personas tiene apenas unos siglos de haberse presentado. Tiene que ver con la capacidad de las personas de actuar por sí mismas.

Existen varias cosas que se pueden tomar en cuenta, al hablar sobre las decisiones de una persona. Pero, en una escala de valores, se toma en cuenta el conjunto de valores que tiene una persona o grupo social y hay unos que se consideran más importantes.

La práctica de todos los valores es fundamental para tener un comportamiento ético, pero para cada situación puede haber una jerarquía de valores diferente, para ti puede ser más importante ser prudente, para otro ser tolerante y para tu mejor amiga o amigo ser justo. Tu escala de valores puede, incluso, definir tus cualidades o personalidad.

Conocer y entender lo que es un valor en sí mismo es algo abstracto. Los valores deben practicarse para convertirlos en virtudes o cualidades personales.

Un ejemplo: la honestidad es la capacidad de ser congruente entre lo que se dice y se hace, cualquier persona puede estar de acuerdo con esta aseveración y manifestarlo, pero eso no la hace honesta.

Cuando la escala de valores rige nuestra conducta, se dice que tienes un criterio ético que te permite ser autónomo y ejercer tu libertad responsablemente.

¿Tener un criterio ético te permitirá actuar siempre bien? No se trata de actuar bien o mal, sino de hacer ante cada situación lo que consideres correcto en relación con los derechos, no sólo personales, sino de la sociedad en general, teniendo siempre en cuenta el respeto a la dignidad de todos los seres humanos.

Observa cómo el criterio ético y juicio moral pueden ayudar a actuar ante un dilema moral.

Un dilema moral es cuando te enfrentas a una situación y no sabes qué hacer, es una situación difícil de resolver porque, aun cuando hay varias alternativas de solución, no se sabe cuál de ellas escoger y las consecuencias de cada alternativa son igual de favorables o desfavorables.

Un dilema puede ser real, es decir, un suceso de la vida cotidiana; o ficticio, dicho de otra manera, inventado. En ambos casos, encontrar su solución permite poner en práctica tu criterio ético y juicio moral.

Un dilema moral comienza con la descripción de la situación que se considera un problema o conflicto.

Se hace un listado de todas las alternativas de solución, asignándole un valor ético a cada una de ellas. Se selecciona la alternativa que, a manera personal, tenga prioridad sobre las otras, cuidando que ésta se centre en la justicia, los derechos y dignidad de los individuos, es decir, con un criterio ético.

Lo que permitirá establecer un juicio moral, por consiguiente, podrá determinar si dicho proceder es adecuado.

Por su importancia en los actos sociales, la ética y la moral ha sido tema de estudio en la sociedad occidental desde al menos 2500 años. Desde la época de la Grecia clásica, la ética se planteaba como un campo del conocimiento que reflexiona sobre el comportamiento humano. En épocas más recientes, Lawrence Kohlberg, un psicólogo estadounidense, investigó la autonomía y el desarrollo moral, utilizando dilemas morales; el más conocido es el llamado “Dilema de Heinz”.

Existen ocasiones en que se deposita la responsabilidad sobre una decisión en otras personas. Es posible que en esos casos la forma en que se resuelven las situaciones genere descontento o frustración.

Ahora sabes también que, al presentarse un dilema ético, se puede analizar la situación, establecer una escala de valores y decidir de manera libre y autónoma, con base en un criterio ético, acorde a un juicio moral.

El Reto de Hoy:

Reflexiona y contesta las siguientes preguntas:

  • ¿Te has enfrentado a un dilema moral?
  • ¿Cómo lo resolviste?

Piensa también en tus acciones diarias y en el grado de autonomía y heteronomía que aplicas en la resolución de cada una.

Recuerda que para seguir aprendiendo puedes consultar tu libro de texto de Formación Cívica y Ética. También puedes compartir todo lo que aprendiste con tu familia y conocidos.

¡Buen trabajo!

Gracias por tu esfuerzo.

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